sábado, 24 de diciembre de 2016

Repaso al inmobiliario y el rescate de las autopistas - Economía Directa 18-12-2016

Hoy aprovechamos la presencia de Juan Carlos, nuestro experto en sector inmobiliario, para pasar revista al sector inmobiliario y analizar en qué momento se encuentra y cuál puede ser su evolución próxima. También hablamos sobre el nuevo éxito de las constructoras españolas a las que vamos a rescatar con 5.500 millones de euros por su mala gestión de las autopistas y sobre el permiso de paternidad. Ya en terreno internacional, hablamos sobre los últimos movimientos de China tras la elección de Donald Trump, deshaciéndose de bonos norteameticanos, y sobre lo que está pasando de verdad en Siria. Con Juan Carlos Cabrero y José Luís Carretero. Conduce Juan Carlos Barba.

martes, 6 de diciembre de 2016

Limitar los pagos en efectivo a 1000 euros – Economía Directa 1-12-2016

Hoy hablamos sobre el proyecto de limitar a 1000 euros los pagos en efectivo, principalmente con la excusa de reducir el fraude y producir ciertos efectos sobre el IVA especialmente en empresas; sobre el acuerdo alcanzado por la OPEP, que ha producido una subida en el precio del petróleo, y qué repercusiones puede tener y, por último, debatimos sobre la muerte de Fidel Castro, los mitos sobre la economía y la sociedad cubana y qué tratamiento ha recibido en los medios de comunicación. Con Alejandro Inurrieta y José Luís Carretero. Conduce Juan Carlos Barba.

¿Cuánto y cómo hemos perdido desde que empezó la crisis? – Economía Directa 29-11-2016

Hoy analizamos las últimas cifras de la OCDE sobre desigualdad y analizamos su evolución desde 2007, en el momento previo a que se desatase la crisis, hasta el momento actual y el surgimiento de una superélite en Estados Unidos, un 0,1 por ciento de la sociedad que acapara el 20 por ciento de la riqueza. También hablamos sobre el volumen del comercio internacional, que parece haber tocado algún tipo de techo, y sobre el circo mediático que se ha organizado en torno al fallecimiento de Rita Barberá. Con Vicente Ríos y José Luís Carretero. Conduce Juan Carlos Barba.

martes, 29 de noviembre de 2016

Confederalismo ibérico. La plurinacionalidad viable.

                CONFEDERALISMO IBÉRICO, LA PLURINACIONALIDAD VIABLE.

                El problema territorial en el Estado Español ha pasado a convertirse en una de las más candentes cuestiones de la actualidad. El procés catalán, masivamente apoyado en las calles por un parte muy importante de la ciudadanía, junto a los históricos reclamos de autonomía e independencia en Euskadi o Galicia, conforman los hitos principales de una situación que puede conducir a una quiebra desordenada del Régimen del 78, tanto como a su restauración autoritaria sobre la excusa de la unidad nacional.
                Entendámonos: los procesos soberanistas, así como las ansias unitarias, de distintos sectores de la clase política, están repletos de contradicciones y ambivalencias.
El independentismo se alimenta de un interclasismo dirigido por sectores importantes de las burguesías locales con intereses muy ligados a la búsqueda de la continuidad de los regímenes de acumulación del capital en sus espacios territoriales, que se considera estarían mejor salvaguardados por una relación directa con la Unión Europea que eliminase la “parasitaria” intervención de las élites madrileñas que, con la excusa, más o menos venal, de la redistribución, vehiculan parte del excedente a la supervivencia de sus redes de corrupción.
Este independentismo burgués se ve acompañado, también, por amplios sectores de los movimientos populares periféricos, que ven en el proceso de ruptura unilateral una ocasión a la medida para la apertura de procesos constituyentes de profundización democrática, tanto a nivel local, como en el conjunto del Estado (o lo que quede del Estado tras la fractura). Una estrategia que muestra su debilidad en la ausencia de articulaciones mutuas y en la imposibilidad, en ese contexto, de construir una izquierda antagonista, a nivel estatal, que vaya más allá de lo mediático, así como un discurso compartido que supere el nivel de la máxima abstracción, expresada en conceptos como “la plurinacionalidad de España”, que siendo fundamentalmente acertados, nunca arriesgan a descender a lo concreto para diseñar una propuesta articulada y coherente.
El unitarismo, por su parte, se repliega sobre la mítica narración de la salvaguarda de España como unidad de destino por medio del Estado centralizado, sólo sostenible desde un repliegue autoritario y autocrático, o sobre un brindis al constitucionalismo ligado a la supervivencia del Régimen del 78 como único horizonte, sin haber desarrollado nunca (en los últimos 40 años) un pensamiento federalista a la altura de las circunstancias.
El análisis de la situación parece bascular entre los extremos. Por un lado tenemos el jacobinismo centralista, herencia del franquismo y su imaginería patriotera, del PP y Ciudadanos,  que sólo podría sostenerse desde el autismo democrático y la negación obtusa de la realidad, construyendo un proceso de recentralización autoritario y, en última instancia, profundamente desestabilizador del propio Régimen.
 Por el otro lado, tenemos las tensiones centrífugas del independentismo, ambivalente y contradictorio a nivel social, que, si siguen siendo encauzadas por las burguesías locales, podrían iniciar un proceso de fragmentación y voladura controlada (por las instancias del capital) del Régimen del 78, dejando inermes a los pueblos ibéricos frente a las oligarquías globales y a los flujos financieros transnacionales , convirtiéndolos en una suerte de protectorados “de facto” de las instituciones europeas, hegemonizadas por fuerzas neoliberales.
Entremedias, PSOE y Podemos, pese a hablar tímidamente de federalismo o plurinacionalidad, no pasan de propuestas genéricas y poco claras, respetuosas en esencia con el statu quo que ha conducido a esta situación.  Esa indefinición histórica, marcada por la apuesta decidida por el Régimen y la Constitución del 78, realizada en la Transición, del Partido Socialista, es la que ha llevado a que el federalismo se vea, por los movimientos populares de las naciones periféricas, como una opción vacía de significado y sobrepasada por la realidad.
¿Caben alternativas a la recentralización autoritaria o a la fragmentación en manos de las burguesías locales?
Cabría imaginar la continuidad del régimen, aún malherido, durante un tiempo más o menos dilatado, gracias a la inconsecuencia  y pusilanimidad de las burguesías periféricas. Lo que, sin duda, alimentaria las tendencias autoritarias y antidemocráticas de la oligarquía central. También cabe imaginar una fragmentación en la que, en algún espacio territorial concreto, el independentismo popular obtuviese la hegemonía e iniciase un proceso de profundización democrática que sirviese de ejemplo y acicate al resto de la Península. Este escenario es, en las actuales circunstancias, bastante improbable dada la limitada audiencia de los movimientos populares, que parecen tener su propio techo, y, además, ante la radical dificultad, en ese escenario hipotético, de la construcción de una izquierda transformadora a nivel peninsular (sobre todo en las zonas no independizadas), implicaría el aislamiento y posterior derrota del experimento popular por parte de las oligarquías globales.
                ¿Existen otras alternativas? Los movimientos populares de la Península Ibérica, podrían perfectamente, bucear en su historia en su búsqueda.
Para el republicanismo federal, uno de las principales vertientes del republicanismo histórico anterior a la Guerra Civil, de tendencias fuertemente  municipalistas y socializantes, la pluralidad de España, que había dado lugar a tensiones crecientes, sólo se podía solucionar desde la perspectiva federal. Un concepto que bebía de dos fuentes diferentes pero confluyentes: la propia trama histórica española, de la que los federales extraían referentes a los que adscribirse como el de la revuelta de las comunidades castellanas, o el de las germanías; y el novedoso desarrollo del llamado “principio federativo” por parte de los republicanismos internacionales de la época y, muy especialmente, por una lectura atenta de ese teórico radical, republicano y primer anarquista, llamado Pierre Joseph Proudhon, al que Pi i Margall había sido el primero en traducir al castellano.
El federalismo  era, en todo caso, lo que se denominaba como un “federalismo sinalagmático”, basado en el libre pacto, con una fundamentación mucho más profunda que el federalismo limitado del que suelen hablar los aficionados a las constituciones neoliberales.
Se basaba en las autonomías municipales, y en su asociación, más que en la conformación de fuertes Estados federados centralizados. La cadena federal iba desde el individuo a la Confederación, pero tenía su centro en el municipio como lugar de expresión de la más profunda democracia local, donde las oligarquías podían ser sometidas a un control más estricto por las masas populares. La idea era que los distintos niveles de actuación del principio federativo (municipio, Estado federado, Federación o Confederación) se construían sobre la base del derecho a decidir, en base a competencias que se mantenían, en su mayor parte, en los escalones inferiores, donde el ejercicio del poder estaba más apegado a la voluntad y participación del ciudadano.
El federalismo fue, además,  aún más creativo desde el punto de vista del análisis territorial: muchas de sus corrientes lanzaron o siguieron también las ideas del “latinismo” y del “iberismo”, como alternativas a un Estado Español débil, sometido, ya entonces, a las intereses geopolíticos de las potencias del Norte, y convertido en el paria conservador y reaccionario de Europa.
Es el propio Emilio Castelar, por ejemplo, el que, en una entrevista para un periodista extranjero, en 1872, afirma que es necesaria una alianza de los pueblos latinos para combatir el “germanismo”, que él identifica con el absolutismo y el atraso de los pueblos de la Periferia Europea. “Es la única forma de rejuvenecer a estos viejos pueblos y de restaurar el Occidente”, llega a decir. Estos criterios latinistas, que pretenden un nuevo renacimiento de la “civilización mediterránea” no eran ajenos a las cavilaciones de ciertos cenáculos intelectuales, tanto radicales como conservadores, de España y de Francia. Castelar ya había planteado esto varias veces, tanto en el Ateneo de Madrid, como en las Cortes.
Más fundamentación en la historia española tenía el iberismo. La Unión Ibérica fue un ideal compartido por muchos intelectuales del siglo XIX español, aunque en Portugal sólo encontró eco entre los escritores republicanos de la “generación de Coimbra”, también muy influenciados por Proudhon. Las iniciales tentativas de Castelar, cuando fue presidente de la República, de caminar en esa dirección, encontraron los límites de las fuertes presiones de Inglaterra y Francia en su contra, y de la desconfianza del gobierno portugués. Las grandes potencias no querían algo así, y menos cuando, en el imaginario federal el iberismo estaba muy relacionado con la recuperación de la soberanía sobre  Gibraltar.
Pero, pese a ello, el iberismo no fue nunca abandonado del todo por los federales. Podemos reencontrarlo en las tentativas organizativas llevadas a cabo por el republicanismo más radical y filo-libertario de la Segunda República: el Partido Social Ibérico, de Salvador Cervantes, en Madrid, o el Partido Republicano Federal Ibérico, que organizará Eduardo Barriobero en Cataluña, al hilo de la Guerra Civil.
Es más, desde el republicanismo federal el iberismo se filtrará en los medios obreros libertarios, no como una propuesta del todo coherente, pero sí como una especie de música recurrente, íntimamente relacionada con la idea del internacionalismo proletario, pero partiendo de lo cercano. No en vano encontramos referencias claras en los nombres de las organizaciones libertarias como la Federación Anarquista Ibérica (FAI) o la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL), o en obras importantes de militantes anarcosindicalistas decididamente iberistas, como el libro “Hacia una federación de autonomías ibéricas” de Felipe Alaiz, director del principal periódico de la CNT, “Solidaridad Obrera” y, previamente miembro del grupo aragonés de intelectuales “Talión”, junto a Angel Samblancat, Gil Bel, Ramon Acín, Joaquín Maurín o Ramón J. Sender.
La musicalidad política y cultural del federalismo y el iberismo, conformaba una línea esencial del pensamiento de muchos militantes obreros. Desde el Salvador Cervantes que vinculaba la profundidad democrática de las colectivizaciones con el “espíritu ibérico” de sus autores, al Abel Paz, que en uno de sus libros de memorias escribía, ya en los años noventa:
"Se ha hecho muchas veces referencia al individualismo ibérico, dándose con ello una falsa idea de él. El verdadero sentido de ese individualismo reside en la idea enraizada del ser ibérico de que nadie decida por él, estando, a la vez, siempre maduro para compartir con los demás penas o glorias. Es sociable y busca en la organización con los demás el apoyo mutuo. Pero la idea esencial, lo que persiste, es el afán de afirmación personal, ni superior ni inferior, trato igualitario. Este rasgo esencial del ser ibérico es por el que puede explicarse su historia social, identificada con el anarquismo y reacio a todo encuadramiento en partidos políticos por su estructura jerárquica".
Después, el iberismo sería continuado por autores de la talla de José Saramago que en su libro “La balsa de piedra” reivindicaba la esencial afición a la protesta de los pueblos peninsulares.
¿Es el federalismo municipalista y socializante una propuesta a la altura de las necesidades populares del día de hoy? Tras las últimas elecciones locales, y en el contexto de la recuperación, en el seno de los movimientos sociales no institucionales, del pensamiento municipalista y ecologista de autores como Murray Bookchin y Janet Biehl, parece que sí. Incluso, los experimentos sociales de Chiapas (los municipios autónomos zapatistas) o Rojava (el confederalismo democrático kurdo) parecen presentar el federalismo y el municipalismo, sobre la base del protagonismo popular y el recurso a la democracia económica y la autogestión, como las alternativas esenciales al concepto dominante del Estado neoliberal, ante la casi segura imposibilidad de recuperar el Estado keynesiano como horizonte real en esta fase del capitalismo senil.
¿Tiene algún sentido el iberismo en este escenario? Despojados de todo esencialismo nacionalista, que ve en abstracciones y linajes reales el origen de los pueblos, para mejor entregarlos rendidos ante las oligarquías locales, la perspectiva de una Federación o Confederación, basada en el derecho a decidir, de los pueblos de Iberia, es la única que puede ahuyentar al tiempo los fantasmas del autoritarismo centralista y de la fragmentación autista, conformando un espacio practicable para la plurinacionalidad de base democrática.
No negamos la existencia de España. No negamos la existencia de Catalunya. No negamos la existencia de Portugal. Sólo decimos que, en un mundo de tiburones globales y oligarquías transnacionales que pueden derribar a los gobiernos moviendo sus capitales en fracciones de segundo, o imponerles rescates y recortes antisociales, sólo la solidaridad y el apoyo mutuo entre los pueblos de Iberia, y entre sus movimientos populares, puede construir una alternativa creíble.
La plurinacionalidad es una realidad. Los vínculos en común, también. El principio federativo y la escala ibérica, necesidades de los tiempos para construir un espacio realmente democrático en nuestra sociedad.
Confederalismo ibérico, pues, y municipalismo democrático, también en lo económico, como primeros puntos de apoyo para conformar una Europa radicalmente diferente y un Mediterráneo distinto. Un camino de apertura para la transición a una sociedad de lo cercano, la sostenibilidad y la participación popular.
José Luis Carretero Miramar.








sábado, 26 de noviembre de 2016

Ha muerto Fidel Castro. El luchador. El revolucionario.

Una vida dedicada a la lucha, a la construcción del socialismo, a la revolución, está siempre plagada de aciertos, valentías, errores, fracasos, solidaridades, soledades. Quien no entienda que, frágilmente humanos, los revolucionarios de verdad valen por ser tales y no por ser infalibles o puros. Que quien levanta a las multitudes o derrota a los imperios, o lucha día a día contra ellos ya llueva o haga frío, ya haya o no partido en la tele o bronca en el rellano, no tiene que ser inmaculado para ser grande, para ser reconocido, para ser hermano, no ha entendido nada.
Un abrazo, y hasta la victoria siempre, compañero Fidel.


miércoles, 23 de noviembre de 2016

Teatro y autogestión cierran la XX Semana Cultural Libertaria

Reseña de los dos últimos actos de la Semana Cultural Libertaria organizada por CNT Valladolid
«Algunos, muy pocos, hacíamos la reflexión al calor del 15-M de que toda la auto-organización plasmada en las plazas debía de traducirse en procesos de autogestión... Algo que ha tenido lugar pero con menos calado del que debería tener». Con estas palabras se puso en marcha en la mañana del sábado la primera parte de la última jornada de la XX Semana Cultural Libertaria de Valladolid. En ella se presentó el libro «La autogestión viva» (Queimada Ediciones), del abogado y profesor de formación profesional José Luis Carretero: obra destinada a aumentar el calado de las prácticas autogestionarias con las que vivir mejor que bajo la explotación de todos los días.
«La autogestión viva» se escribió por encargo, al calor, precisamente, del 15-M. Está escrito con intención didáctica, para servir de orientación «a toda la gente variada y plural que ante la crisis buscó referencias en esas asambleas» y que empezó allí una formación política no influida por las familias militantes de toda la vida. El capitalismo está en crisis terminal, pero el mercado electoral sólo ofrece más de lo mismo -el programa económico con el que Trump y Podemos se enfrentan al neoliberalismo es (intenciones aparte) idéntico, un ilusorio blindaje del Estado de bienestar que hace aguas- Por ello resulta oportuno apostar por prácticas innovadoras. 
No basta la democracia política, hay que tender a la democracia económica, y que los bienes y cuidados se produzcan según el principio democrático de que los problemas de todos sean solucionados por todos - de que las necesidades de la gente sean afrontadas con la autogestión por la gente.«Frente a lo superfluo de los muchos cachivaches que nos quieren vender, hay que producir lo que todos queremos», indicó Carretero.
«Un viento de experiencias autogestionarias» está marcando el camino de esa recuperación democrática de la economía: son famosas las fábricas abandonadas por sus explotadores y recuperadas en Argentina bajo la consigna ’Ocupar-Resistir-Producir’, pero también han salido adelante experiencias similares en Grecia y en Francia; en el estado español pueden encontrarse también experiencias de este tipo, como la Cooperativa Integral Catalana, el Mercado Social de Madrid o el periódico Diagonal. 
Mientras el capitalismo parece estar esperando sin éxito la nueva revolución tecnológica que le saque de la crisis, la autogestión sale adelante con prácticas como las citadas: «Son prácticas materiales, reales, que están poniendo en marcha a la gente en medio de la miseria creciente. La crisis del capitalismo está trayendo mutaciones catastróficas en la que las viejas seguridades desaparecen y las nuevas están por consolidar; las experiencias autogestionarias dan un sentido a estos cambios basado en la participación de la gente».
El libro se puede dividir en cuatro partes:
  • Una presentación de distintas experiencias autogestionarias que funcionan en la actualidad.
  • Una breve historia básica de la autogestión.
  • Documentos y consejos útiles a la hora de empezar una experiencia autogestionaria.
  • Una reflexión sobre el por qué ahora, al hilo del 15-M, es oportuno plantearse la autogestión.
Carretero se mostró optimista, pero advirtió que las empresas autogestionadas no pueden sobrevivir como islas aisladas de su sistema política: «En Italia, antes del fascismo, existían cooperativas autogestionadas animadas por el movimiento obrero, economatos... Los pequeños comerciantes apoyaron al fascismo porque esperaban que destruyera a esas cooperativas que ellos sentían como una la competencia... No basta con construir experiencias autogestionarias en la retaguardia y esperar que la gente se sume por contagio, hay que construir redes para la lucha en primera línea».
Otros problemas: muchos proyectos autogestionarios no fracasan por problemas económicos, sino por roces entre los miembros -bajo el capitalismo no se educa para cooperar, y el aprendizaje de nuevas formas de hacer es un proceso largo y que depende de la práctica-; desde los servicios prestados por el Estado, como educación o sanidad («pensados para un mundo que ya no existe y no va a volver a existir más»), hay resistencia a adoptar un funcionamiento autogestionario real -aunque a veces se haga propaganda de ello- y se mantienen en su rutina a pesar de la creciente amenaza neoliberal de destruirlos.
En el turno de palabras, se comentó cómo el poder persigue en el estado español los resquicios de autogestión -mediante leyes como la de montes comunales - y desde el público se plantearon dudas sobre la capacidad de la autogestión para dar lugar a una verdadera alternativa. Se alegó que en la democracia política decidirá el pueblo y en la democracia económica el trabajador, pero ni la democracia política garantiza la libertad ni la democracia económica garantiza que los trabajadores no terminen autoexplotándose al servicio del sistema. Se puso el ejemplo provocativo de las Unidades de Convivencia Terapéutica en prisión, experiencia «autogestionaria» que sólo sirve para que los presos se repriman entre ellos.
«El mundo libertario no debe cerrarse en sí mismo, sólo hablando con la gente, aunque esté en planos distintos que el nuestro, podemos saber por dónde van los tiros. Es importante estar en todas partes -como hacia el movimiento libertario en España antes del 36, con los ateneos- y dar ejemplo de que la vida se puede vivir intensamente», comento Carretero al hilo del debate. Su intervención se cerró con una cita de la novela ’Escuela de rebeldía’ escrita por Salvador Seguí, el líder sindical al que la patronal asesinó en Cataluña en 1923: «¿Tú no esperas ningún milagro, verdad? Pues yo tampoco; pero es preciso que la gente luche, porque el que no lucha no vive: el agua encharcada se corrompe; es preciso que corra, que forme arroyos y ríos; el río es una cosa viva, la laguna es una cosa muerte. Las ideas, como la sangre, han de estar siempre en circulación».
Si alguien luchó contra la corrupción del lenguaje mediante el que vivimos fue el escritor argentino y amigo de cronopios Julio Cortázar. La magia de su escritura fue puesta en gesto y acción por los compañeros de la compañía zamorana ’Contra Tiempo Teatro’, al representar para el acto de cierre de la Semana la obra ’Cuentos Para Lelepípedos’; La representación tuvo lugar durante la tarde del sábado, ofreciendo al público que asistió al salón de actos del Centro Cívico Zona Este («Pajarillos») una alternativa al menú de cine de barrio con el que la TV «pública» acostumbra a ofenderle. Ineludible agradecer a los compañeros de Contra Tiempo su dedicación y comprensión. El broche final de las jornadas fue un recital de interesante y estimulante poesía libertaria en el que incluso se perdieron los papeles.
Y ahora, ¡a por las siguientes veinte semanas culturales libertarias!

lunes, 21 de noviembre de 2016

Los pactos que no eran pactos - Economía Directa 17-11-2016

Hoy hablamos sobre las reacciones a la elección de Donald Trump y hacemos las primeras cábalas sobre qué podemos esperar de su mandato a raiz de los nombramientos previstos para su Gobierno. También analizamos el comienzo de la legislatura en España, que arranca con incumplimientos de los pactos de Gobierno por parte del Partido Popular, y qué podemos esperar desde ahora, especialmente en materia de subida de impuestos y cambios en el sistema de pensiones. Por último, analizamos cómo se está utilizando el aparato judicial para reprimir rivales políticos por cuestiones meramente ideológicas. Con Alejandro Inurrieta y José Luís Carretero. Conduce Juan Carlos Barba.

De las colectivizaciones al 15M: 80 años de lucha por la autogestión en España Texto completo en: http://www.lahaine.org/de-las-colectivizaciones-al-15m

Ponencia presentada en el Panel "Las ocupaciones obreras y la autogestión a lo largo de la historia -vínculos con el presente. II Encuentro Euro - Mediterráneo "La Economía de los trabajadorxs" - Fábrica VIOME, Tesalónica, Grecia, 28/29/30 Octubre 2016. Participantes: Francesca Gabbriellini (Italia), Milos Vlaisavljevic (Croacia), Ozgur Narin (Turquía), Alan Tuckman y Tom Unterrainer (Reino Unido) y Mario Hernández (Argentina)

Esta ponencia habla de las colectivizaciones durante la Guerra Civil española, y de cómo esas ideas han tenido después su manifestación en el movimiento 15M que apareció en el Estado español en el año 2011.
Hace 80 años, el 18 de julio de 1936, los militares fascistas inician un golpe de Estado contra la República española. Gran parte del país cae en sus manos en poco tiempo. Pero tienen un problema: Barcelona. En la capital de Cataluña los sindicatos de la CNT, la organización anarquista mayoritaria en el movimiento obrero, organizan la resistencia. Los disparos y enfrentamientos se extienden a toda la localidad. Antes de que acabe el día los militares han sido derrotados y los obreros se hacen dueños de la ciudad.
Poco a poco las noticias sobre lo sucedido en Barcelona se extienden a otros sitios, aumentando las resistencias, en Madrid, Valencia, etc. En más de la mitad del país la resistencia al golpe triunfa comandada por las masas obreras ante la pasividad y la pusilanimidad de las autoridades republicanas que una vez más se niegan a dar las armas a las multitudes que defienden la democracia. Los militares y fascistas han sido derrotados. Muchos empresarios y terratenientes huyen a la zona nacional, las autoridades republicanas están escondidas, paralizadas. Los obreros son de hecho los dueños de las situaciones. Pero, ¿qué es la democracia para los obreros? ¿Cómo es una democracia obrera?
Antes de que el aparato estatal pueda reaccionar, los trabajadores proceden a construir un auténtico poder popular, incluso en el ámbito económico. Las patrullas de control formadas por las milicias de los sindicatos se hacen dueñas de los barrios obreros, un tribunal revolucionario sustituye a la justicia burguesa y gran parte de la industria y del campo queda en manos republicanas y es colectivizado en régimen de autogestión.
El 25 de julio el sindicato CNT de las Aguas de Barcelona advierte al pueblo que la ciudad no tiene nada que temer por lo que respecta al suministro, ya que el servicio queda totalmente garantizado por el Comité revolucionario obrero que ha incautado la empresa. Lo mismo ocurre con los tranvías, los autobuses, el metro, las redes ferroviarias, la industria de la madera, las agencias marítimas en las que la iniciativa de la colectivización viene de trabajadores sindicalizados en la UGT, el sindicato socialista, minoritario en Cataluña. También gran parte de las factorías de la metalurgia y la construcción.
Un ensayo curioso hoy, que se habla tanto de bienes comunes y servicios públicos socializados, fue el de las panaderías, constituyendo un mercado diseminado por el territorio en la forma de hornos y obradores pequeños; en un ambiente insano de locales anticuados los trabajadores pusieron un gran empeño en que la producción se realizara en el menor número de hornos posibles, mejorando las condiciones de seguridad e higiene y abaratando los costos. Por ejemplo, ¿cómo se hizo la colectivización de los tranvías? Un grupo de obreros armados se presentó en las oficinas de la Compañía de tranvías de Barcelona, situada en la Ronda de San Antonio, esquina a la calle Campo Sagrado. Incautándose de la misma y del fichero social que la Compañía poseía de los obreros, siendo quemado en la mitad de la calle.
Mientras tanto, las empresas de propiedad extranjera que no podían ser colectivizadas eran sometidas a mecanismos de control sindical y obrero. En la Telefónica de capital norteamericano, el control se extendía a todos los aspectos de la explotación, conservación, comunicaciones, construcción, incluso a las operaciones cambiarias. La compañía no podía retirar dinero de los bancos para la realización de pagos sin la autorización correspondiente del Comité de control compuesto por los delegados del CNT y dos de la UGT. Este Comité era nombrado por las asambleas de trabajadores, las atribuciones de la empresa se redujeron a la administración de los ingresos y las salidas.
En el campo también ocurría con las tierras abandonadas por los fascistas. Se establecían colectividades, organismos locales autogestionarios para realizar el trabajo en comunas. Parte de ellas también establecían el pago a los miembros en función de las necesidades familiares en lugar de las horas trabajadas, así como formas de moneda social local. Las colectividades establecían escuelas, hospitales, ateneos culturales, todos los servicios que faltaban en pueblos que habían sido sometidos durante décadas y siglos a una situación de atraso y miseria.
El anarcosindicalista José Negre indicaba en marzo de 1937, en una conferencia en Barcelona, cuál era el concepto dominante en el seno del proceso colectivizador: "La socialización es un régimen social en el cual los campos, las fábricas, talleres y todos los instrumentos de trabajo son propiedad de la sociedad, es decir, de todos en general y de nadie en particular. En el sistema de socialización, campos, fábricas y talleres quedan en manos de los productores, como asimismo la facultad de organizar la producción, trasporte y distribución de los productos, pues a nadie compete dicha misión más que a los trabajadores encuadrados en sus organismos sindicales, en sus sindicatos de industria y en las federaciones y confederaciones de los mismos. El señalar el volumen de producción, es decir la cantidad de productos que deben producirse para cubrir las necesidades de la sociedad, a dónde deben transportarse y cómo deben distribuirse será competencia de organismos superio
 res que se crearán para atender las necesidades de toda la sociedad, para coordinar la compleja vida de la relación social, de la sociedad en su conjunto".
Estos organismos de coordinación de conjunto se van creando, instituyendo federaciones de ramo, industria y colectividades agrarias. El ejemplo más acabado es el llamado Consejo de Aragón, la zona donde la colectivización agraria es más completa, donde se instituye un gobierno basado en la democracia directa y en la autogestión por parte de los campesinos. El Consejo de Aragón tiene su correspondencia económica. Antonio Gambau Gil representante de la CNT de Abastos en el almacén de la Colectividad de Castel lo explica así: "El sistema que tenía como misión coordinar las necesidades de conjunto de las colectividades aragonesas era la Federación regional de colectividades. Una especie de banco sin cajas fuertes ni dinero. Su labor consistía en contabilizar las disponibilidades, es decir, los excedentes de producción de las colectividades y las necesidades de las mismas. Si una colectividad tenía la necesidad de ayuda, la Federación con la disponibilidad de otras comu
 nidades, se la presentaba sin cobrar por ello ningún crédito. Por otra parte, aquellas colectividades con excedentes tampoco percibían ningún interés por sus depósitos que en sí constituían un fornido de solidaridad para los demás y hacia sí mismos".
Para dar una idea de la dimensión del proceso indiquemos los datos que nos da el historiador Alejandro Rodríguez Díaz de Torres para los principales espacios geográficos implicados. Aragón: 450 colectividades máximo, integradas por más de 300.000 personas. Cataluña, colectividades agrícolas 297 mínimo, 400 máximo, 70.000 integrantes, promedio 350 colectividades a 250 personas cada una. Colectividades industriales 80% de los 700.000 obreros en empresas colectivas, 1.020.000 personas implicadas. Levante: 503 colectividades agrícolas mínimo, con unos 130.000 integrantes familiares, 30.000 personas implicadas en colectividades industriales. Solo son ejemplos, podríamos dar más. El proceso implicó a toda la España republicana y todos los estados económicos, desde los pueblos vitivinícolas de Castilla La Mancha hasta empresas cinematográficas de Madrid.
El proceso colectivizador fue derrotado. Las contradicciones y enfrentamientos en el seno de los sectores populares, el rearme y la vuelta al poder de la burguesía republicana en la zona leal apoyada por el estalinismo que entendía que primero había que ganar la guerra y luego hacer la revolución provocando la desmoralización de las masas obreras catalanas junto con la derrota militar final, llevaron a la disolución a sangre y fuego de las colectivizaciones.
Son múltiples los testimonios de sorpresa de los antiguos patrones al volver a las instalaciones de sus fábricas y verlas mejoradas y reorganizadas de una manera más racional por los trabajadores. Los subproductos sociales de la derrota pueden rastrearse hasta el día de hoy en la ausencia de memoria histórica, en un país en el que los exiliados de la postguerra siguen enterrados en las cunetas de las carreteras y en las fosas comunes, sin que se les haya permitido a sus familiares darles digna sepultura. El miedo generalizado de la sociedad española a todo lo que suene a compromiso político o a subversión del orden existente, la despolitización social de generaciones que no conocen su propia historia y que no saben que el actual monarca es hijo del que el dictador puso al final en España.
Esta experiencia colectivista desapareció al hilo de la derrota de la República y la brutal represión del franquismo. Ochenta años después, sin embargo, la autogestión se extiende en el sentido amplio, sigue siendo un elemento que actúa como un importante referente para amplias capas de la sociedad cuando se moviliza, como fue en el caso del llamado movimiento 15M que ha generado en gran medida la actual situación política española.
Tras la toma de la Puerta del Sol por las multitudes el 15 de mayo de 2011, tras el ciclo de movilizaciones sociales que se desató inmediatamente después, iniciado por la emergencia de centenares de asambleas en pueblos y barrios de toda España, los conceptos de democracia directa, una democracia real, y la autogestión actuaron como catalizadores de muchas de las experiencias desarrolladas en las luchas sociales subsiguientes.
Las asambleas populares organizaron bancos de tiempo, monedas locales, cooperativas locales, grupos de consumo agroecológico, intercambios de conocimientos, proyectos de transformación de índole autogestionaria como la Cooperativa Integral catalana o el Mercado Social de Madrid, centros sociales autogestionados como el EKO o la Enredadera en Madrid, bancos de alimentos comunales como el Banco Bueno de la barriada degradada de Palma Palmilla en Málaga. Hay iniciativas de este tipo en toda la Península y son mucho más populares y conocidas que hace años atrás.
La llegada al poder municipal de los llamados "ayuntamientos del cambio" dirigidos por un sector puesto por el llamado "asalto institucional" asociándose para ello con partidos políticos nuevos y viejos ha abierto la posibilidad del debate para la remunicipalización de los servicios públicos privatizados en las décadas anteriores.
Ante esta oportunidad un amplio conjunto de trabajadores activistas y vecinos que apoyan dichas reivindicaciones están planteando que las mismas se hagan de una manera que permita la construcción de instituciones del común, es decir, autogestionadas por los trabajadores y usuarios. Generando un nuevo tipo de propiedad, ni privada ni estatal burocrática, sino comunal comunitaria.
En este escenario es que hay que entender la nueva propuesta de remunicipalización cooperativa del servicio público de limpieza de la ciudad de Madrid presentada por el Instituto de Ciencias Económicas y de la Autogestión (ICEA) y que tiene como objetivo abrir este debate y que será presentada en este mismo encuentro mañana.
Desde Solidaridad Obrera, desde una organización de trabajadores que se reclama heredera de la iniciativa de las colectivizaciones, entendemos que estos procesos tienen que ser profundizados, desarrollados y fortalecidos y que nuestro pueblo y nuestra clase tienen que empoderarse cada vez más para que conociendo el pasado podamos edificar la sociedad del futuro. Como decía en 1937 Alardo Prats y Beltrán de los colectivizadores de Aragón: "Todas estas muchedumbres de hombres, mujeres y jóvenes tienen en su memoria aún grabado de qué se trata un régimen de opresión y atraso y ante la realidad actual el contraste surge poderoso como argumento que aniquila toda una época para siempre derrumbada. Cualquier sombra de recelo por el porvenir está lejos de su espíritu. Da la impresión de que trabajan para la eternidad, tal es su seguridad en las decisiones que toman, tal es su ahínco en la perfección de los sistemas de trabajo y producción, tal es su fe en la victoria".
José Luis Carretero Miramar.
(Solidaridad Obrera, España)
Edición: Mario Hernández. Desgravación: Ana Laura Xiques
Texto completo en: http://www.lahaine.org/de-las-colectivizaciones-al-15m

sábado, 12 de noviembre de 2016

El mundo post-Trump - Economía Directa 11-11-2016

Hoy hablamos sobre la victoria electoral de Donald Trump sobre Hillary Clinton y analizamos las claves de su victoria, qué representaba el discurso de cada uno de los candidatos para el electorado norteamericano, qué significa esta victoria en un contexto histórico y qué consecuencias puede tener, tanto en clave interna como para el resto del mundo. Con Vicente Ríos y José Luís Carretero. COnduce Juan Carlos Barba.


lunes, 7 de noviembre de 2016

Presentación de "La Autogestión viva" en Valladolid.

CNT Valladolid presenta el programa de charlas y actos culturales de la vigésima edición de su Semana Cultural Libertaria

Un año más, CNT Valladolid organiza la semana cultural libertaria. En su XX edición las diversas charlas, presentaciones y actos culturales tienen como telón de fondo el 80 aniversario de la fundación de la organización Mujeres libres.

Además, como novedad este año, del 2 al 16 de octubre podrá visitarse en el centro cívico de Pajarillos laexposición del fondo fotográfico de CNT durante la guerra civil.

A continuación se facilita el calendario de actos:

Lunes 14 de Noviembre: Presentación del libro “Viento”, a cargo de Javier Caballero (autor). A las 20:00 horas en el centro cívico Pajarillos

"Viento" es el encuentro entre dos luchadores libertarios de distintas épocas a partir de una casual coincidencia. 
Alejandro, el Tuerto, vencido en la Guerra Civil Española, huido y guerrillero, recorre un extenso periplo vital en constante pelea por la supervivencia y la dignidad. Maquis, campos de concentración, exilio… pero también, profundas vivencias marcadas por la amistad, el amor, la fraternidad, la entrega, el desengaño, la traición y el desgarro.
Diego, un joven consciente del engaño que pretende el Sistema para el pueblo y que ha mostrado su verdadera cara en los últimos años de crisis. Contra lo que luchará participando en movimientos sociales y ensayando esas transformaciones deseadas en su día a día, en sus relaciones, prácticas y sueños. 
Su encuentro une la continuidad que quebró el franquismo y los siguientes años de duda democrática y ambos lucharán juntos por dignificar la memoria de aquellos que se dejaron sus vidas o parte de ellas en la lucha antifascista. Viento es una novela compuesta por un puzzle de escenas bien encajadas y tratadas con rigor histórico lo que nos invita a tirar del hilo de alguno de los momentos expuestos en la obra. Con un estilo propio marcado el autor consigue elevar la emoción, la reflexión social y vital, sin abandonar ciertos juegos literarios y una suerte de realismo mágico que inunda la obra con delicada sutileza.
Completa la obra un apéndice necesario, los Cuentos antifascistas, concebidos por una compañera guerrillera del protagonista que servían para mecer a sus hijas en las frías noches, al paso de su partida del maquis por las sierras ibéricas, y que han sido rescatados después de más de setenta años de olvido.



Martes 15 de Noviembre: La impunidad del franquismo (la querella argentina), a cargo de Luis Fuentes (CNT Bilbao). A las 20:00 horas en el centro cívico Pajarillos

Miércoles 16 de noviembre: Historia y análisis de la asimilación de la marcha del Orgullo en Madrid, a cargo de diversos miembros de Orgullo Crítico A las 20:00 horas en el centro cívico Pajarillos

Jueves 17 de noviembre: Proyección del documental “Indomables. Una historia de Mujeres Libres”, con la participación de Juan Felipe (autor). A las 20:00 horas en los cines Casablanca.

Viernes 18 de noviembre: Por una remunicipalización cooperativizada (autogestionada) de los servicios públicos de limpieza de Madrid. Una propuesta elaborada por el Instituto de Ciencias Económicas y de la Autogestión (ICEA). A cargo de Damián Herrera (miembro del ICEA). A las 20:00 horas en el centro cívico Pajarillos

Sábado 19 de Noviembre: presentación libro “La autogestión viva” a cargo de Jose Luis Carretero (autor). A las 12:00 horas en el centro cívico Pajarillos

Sábado 19 de Noviembre: grupo de teatro “Contra tiempo teatro”. A las 19:00 horas en el centro cívico Pajarillos

Las jornadas finalizarán con un recital poético a cargo de Pablo Fuentes Alonso


El Gobierno del Ibex35 - Economía Directa 3-11-2016

Hoy hablamos sobre las injerencias de los poderes económicos en los procesos democráticos, a raiz de la entrevista concedida por Pedro Sánchez a Jordi Évole (Salvados), y del uso de las instituciones del Estado con propósitos partidistas, a tenor de las declaraciones de Luís María Ansón acerca de que el CNI tiene informes sobre Pablo Iglesias que podrían usar en la pugna política. También realizamos un seguimiento al estado del sistema de pensiones, en un estado bastante delicado, y analizamos la evolución de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Con José Luís Carretero y Alejandro Inurrieta. Conduce Juan Carlos Barba.

martes, 1 de noviembre de 2016

Estado español: los movimientos en la encrucijada

Estado español: Los movimientos en la encrucijada

Por José Luis Carretero Miramar, en Kaosenlared.
Así que, o los que estamos a la izquierda y desde abajo (igual da como llamemos a esa posición en la que nos reconocemos, siempre que afirme la autonomía y el empoderamiento de las clases sociales sometidas) empezamos a debatir, a escribir, a pensar, en fuerte, colectivamente y sin dogmatismos, pero en fuerte, o el futuro que nos espera será como la lluvia sobre el rostro de la luna: un despilfarro inútil e innecesario.
La investidura de Mariano Rajoy como nuevo virrey de España, nombrado, en definitiva, por el IBEX, no es más que la expresión última de la pérdida de soberanía del pueblo español. Había que cumplir a la mayor brevedad las exigencias de recortes de las instituciones comunitarias, alarmadas ante el estado de los balances de los bancos italianos y la debilidad del Deutsche Bank. Nuevos recortes que implican una nueva vuelta de tuerca neoliberal, en el desesperado intento de las oligarquías financieras continentales por estabilizar, en base a rescates con dinero público y austeridad para clases populares, una Unión Europea al borde de la implosión. Ellos sí han vivido por encima de nuestras posibilidades, y es realmente factible que el edificio comunitario no aguante las enormes presiones que se derivan del proceso de transferencia de rentas entre clases que implican las políticas de austeridad puestas en marcha. Por eso se hace cada vez necesaria, para la gobernanza burocrática de Bruselas, la deriva autoritaria y de pérdida de las libertades civiles que acompaña el despojo, firmemente favorecida, a su vez, por la estrategia del caos implementada por las potencias occidentales en el Mediterráneo y Oriente Medio, y por la emergencia del fascismo lumpen, teledirigido por los petrodólares de las oligarquía del Golfo, en el mundo árabe y más allá.
Ante esta situación, el régimen juega a rearmarse sobre el cadáver humeante de quien quiso adaptar el bipartidismo al nuevo tiempo. El Partido Socialista se rompe, entre una élite asentada, y acostumbrada a la dolce vita de las puertas giratorias y la inanidad de la política del juancarlismo, que está dispuesta a sacrificar el Partido en el altar de las élites; y una nueva generación de cuadros, que no han tenido más proyección pública o profesional en su vida que la derivada de su pertenencia a la organización, y que aún no han aposentado su posición lo suficiente para sentirse totalmente identificados con la urgencia del Ibex. Pedro Sánchez, el nuevo icono de la izquierda española no es, pues, más que el representante de una facción de la burocracia partidaria que aún no había tocado el poder y que, por lo tanto, no asume la necesidad de sacrificar el propio proyecto partidario y el futuro personal en política, para implementar desde ya los recortes. Su permanencia como alternativa a la estrategia de la vieja guardia, aún sin poder efectivo en el Partido, va a significar, por otra parte, un límite al crecimiento de Podemos, y una posibilidad viable de reconstruir una estrategia de control de la situación por parte de las élites en el caso de hundimiento total, a nivel electoral, del PSOE.
Por su parte, Podemos va a verse constreñido a una elección forzada: entrar del todo en el juego institucional y ser premiado con una posición subalterna y limitada dentro de la casta, al estilo de lo que fue la Izquierda Unida de las últimas décadas, aunque con mayor cuota en el Congreso, o ser criminalizado y empujado al sótano de los antisistema cada vez que amague con acercarse o intentar aprovechar lo que hagan los movimientos sociales (esos que “no existen”). Aunque parece factible que Podemos sea una alternativa de gobierno funcional al final de esta legislatura recién iniciada, nada puede asegurar que no va ocurrir ningún accidente por el camino, después de ver lo sucedido en el PSOE. Y los accidentes posibles son muchos: desde la emergencia de contradicciones internas debilitantes o incontroladas, dada la tensión que puede generar la imposibilidad de muchos cuadros medios para obtener puestos retribuidos al final de un ciclo que, en puridad, no ha dado los resultados que se esperaban, en términos de poder efectivo; hasta la aparición de nuevos partidos o alternativas no partidarias, que le roben protagonismo entre las clases populares, cuya existencia no sepa gestionar una dirección con resabios eurocomunistas que lleva mal la pluralidad; pasando por el estallido de una hipotética situación incontrolable en Cataluña, que, desde la una declaración unilateral de independencia, rearme al bipartidismo en el resto del Estado, permitiéndole pasar desde la actual fase autoritaria, de gradual pérdida de libertades, a una abierta situación de excepción, con militarización expresa o tácita, o hegemonía absoluta de la textura securitaria y policial, sobre el conjunto de la vida política.
Los movimientos sociales y populares, por su parte, van a sufrir ofensivas mediáticas criminalizadoras y represivas sin precedente inmediato, a poco que pretendan agitar un poco. Lo hemos visto con las últimas convocatorias, donde se llega a la criminalización mediática de los profesionales que trabajan con los movimientos, como ha sido el caso del abogado Erlantz Ibarrondo, linchado mediáticamente por los medios de la derecha por ser el letrado designado por la movilización contra la investidura de Rajoy. Más allá del hecho evidente de que a un abogado penalista no se le pueden achacar las actividades de sus clientes (nadie nos ha contado quienes son los letrados de la Gürtel o de los violadores de Pamplona), lo cierto es que la creciente deriva represiva y autoritaria del Estado Español, marcada por la aprobación de leyes marcadamente regresivas, así como por la idea de la excepcionalidad penal de la disidencia política, va también acompañada del progresivo desmantelamiento de las posibilidades de defensa jurídica de la población, ya sea vía recortes al acceso a la efectividad de la justicia gratuita, ya sea ampliando los mecanismo de excepción que dificultan la defensa en el ámbito penal. Los presos del mundo de la protesta, como Alfon o Nahuel, por otra parte, siguen en la cárcel, en situaciones en las que, años atrás, ya habrían obtenido la libertad provisional.
Y, pese a lo que pueda parecer, las posibilidades de levantar procesos multitudinarios de protesta, son limitadas. Aunque es cierto que las condiciones objetivas van a acompañar en esta legislatura (recortes, nuevas sacudidas financieras, tensiones territoriales), las subjetivas son bastante más discutibles. Pablo Iglesias va a entender en breve que es lo que impide que se haga una huelga general en España (esa que los mismos aparatos de Podemos e IU no quisieron que se hiciera cuando había alguna posibilidad real para ello, porque la gente estaba en las calles): la casta sindical que, asociada firmemente al bipartidismo, gestiona la conflictividad laboral desde hace décadas. Además, está por ver que Podemos sepa gestionar de una manera mínimamente racional su relación con los movimientos sociales, sin caer en las dinámicas de manipulación y represión interna que han acompañado la historia reciente de los aparatos partidarios de la izquierda institucional en nuestro país. La esquizofrenia entre declaraciones públicas de apoyo a la protesta y la práctica de una micropolítica cotidiana dedicada a “apagar fuegos” ha sido una de las señas de identidad del eurocomunismo y la socialdemocracia española, y está en la base de gran parte de la desafección política y social de generaciones enteras.
Los recortes que se avecinan van a ser brutales. Las luchas sociales pueden reaparecer o ser sustituidas, o verse complicadas, por un avance de la extrema derecha populista y xenófoba, dada la desesperación y el creciente odio a sí mismo de una parte del proletariado y de la clase media en proceso de proletarización. El dinero va afluir desde el exterior (la “civilizada” Europa) hacia las organizaciones del populismo de derechas, según sus homólogos continentales alcancen significativas cuotas de poder en otros países. Además, la ultraderecha española está empezando a actuar con inteligencia política suficiente para investigar nuevas vías de incidencia y nuevos discursos, más adaptados a la situación actual y a la textura ideológica de unas clases populares que no se dejaN seducir por la simple vuelta de la imaginería franquista. Sólo la memoria de lo que significó de hecho el fascismo para el proletariado español, mantenida en las clases populares a pesar de los esfuerzos en contra de toda la clase política del régimen, además de un cierta movilización antifascista permanente entre la juventud, han impedido, de momento, la construcción de una alternativa en España al estilo del FN francés o del Amanecer Dorado griego. No lo olvidemos: ante la descomposición creciente del régimen, o avanzamos nosotros, o avanzarán ellos.
Y, en medio de este escenario de enorme complejidad, faltan referentes y un discurso teórico a la altura de las circunstancias. Faltan ideas que vayan más allá de lo prosaico y de la pedantería de una intelectualidad acostumbrada a leerse sólo a sí misma y a no mezclarse con el populacho. Sobre todo, falta un arte de vivir, una visión profunda de para que vivir y luchar, que sobrepase las barreras del consumismo, la fuga a mundos imaginarios, y la delegación. Falta un pueblo fuerte, también en las ideas.
Así que, o los que estamos a la izquierda y desde abajo (igual da como llamemos a esa posición en la que nos reconocemos, siempre que afirme la autonomía y el empoderamiento de las clases sociales sometidas) empezamos a debatir, a escribir, a pensar, en fuerte, colectivamente y sin dogmatismos, pero en fuerte, o el futuro que nos espera será como la lluvia sobre el rostro de la luna: un despilfarro inútil e innecesario.
José Luis Carretero Miramar.

Del FMI al contact center.

Andrea Schaechter es una alemana morena que ha superado ya hace tiempo la cuarentena, economista. Y alguna cosa más: jefa de la misión del Fondo Monetario Internacional que ha empezado a visitar nuestro país para elaborar un informe que se hará público en diciembre.
Schaechter es una perfecta muestra de lo que son los tecnócratas que trabajan para las grandes instituciones globales de gestión de la gobernanza económica occidental: doctorada con una tesis que indagaba en la alineación de los intereses del Bundesbank con el BCE, ha trabajado en la Comisión Europea, más tarde en el FMI, donde ha sido jefa de misión en Rumanía, y ha participado en las visitas a Ucrania y Kosovo. Es autora de papers referidos a las reglas fiscales impuestas por los organismos internacionales, en la búsqueda de la ‘siguiente generación’ de normas que puedan “aumentar los riesgos reputacionales de su incumplimiento para los gobiernos y proveer de herramientas adicionales de refuerzo” para los organismos internacionales.
Los deseos de la Troika son órdenes en un país dependiente. El nuestro es un país puesto al servicio de la obsesión monetarista de las oligarquías del Norte, y de su empeño en salvar una y otra vez al Deutsche Bank, que va camino de un pronto nuevo rescate. Andrea va a tener mucho trabajo, desde que la aprobación del Fiscal Compact [Pacto fiscal europeo] por la Unión Europea en 2012 ha aumentado el control de la burocracia de la Comisión sobre las cuentas de los Estados miembros.
por eso, por supuesto, tenemos investidura. La España sin gobierno ha llegado a su fin. Y muchas caretas han saltado por el camino. El bipartidismo se defiende desde la desmovilización social que la ‘nueva política’ ha favorecido, al entender la crisis del régimen de una manera aislada respecto a la crisis civilizacional del capitalismo. No hay espacio para ‘recambios de élites’ ni para una racionalización limitada y keynesiana de la política económica. Menos en un país dependiente, rodeado de un bloque geopolítico en plena deriva al absolutismo. Sólo la irrupción en el tablero de las multitudes conscientes y organizadas puede encauzar la crisis que vivimos en una dirección progresista, iniciando un proceso de transición a una sociedad diferente.
María, Débora y Javier son trabajadores de una gran empresa de Contact Center. Están ampliamente cualificados para su puesto: los licenciados abundan en el sector del telemárketing. Este mes han realizado una jornada de huelga en el marco de la negociación de su convenio. Las largas jornadas, la precariedad vital, los contratos temporales, forman parte de su día a día. Son unos privilegiados, dice la prensa pagada por la oligarquía alemana. Los vagos y vividores trabajadores españoles.
Luisa Luque ha sido despedida, pese a ser delegada sindical, por encabezar una huelga en una empresa del mismo sector: Eulen. Una multinacional con más de 84.000 empleados. Un gigante de los servicios globales. Los que juegan a quedarse con los servicios públicos privatizados tras cada informe de gente como Andrea Schaechter.
De Luisa a Andrea hay un trayecto llamado clase. Un trayecto que impone construir las herramientas organizativas y discursivas que hagan emerger las resistencias al proyecto del Capital. Empezando por las remunicipalizaciones, por la construcción de lo común, por el desarrollo en el conflicto de un pueblo fuerte y consciente. Por la invención de nuevas formas de vida y nuevos derechos, con la altivez y la alegría de quienes están construyendo un mundo para todos y no sólo para unos pocos.
Por José Luis Carretero Miramar, en el periódico Diagonal.

Los efectos de la democracia directa (y de Rajoy) - Economía Directa 28-10-2016

Hoy nos centramos, por un lado, en los previsibles efectos económicos y legislativos de la investidura de Mariano Rajoy y posterio formación de Gobierno del Partido Popular y, por otro, en el análisis de los resultados de los últimos estudios sobre los efectos de la democracia directa en diferentes variables socioeconómicas. Con Vicente Ríos y José Luís Carretero. Conduce Juan Carlos Barba.

¿Se apunta el FMI a la redistribución de la riqueza? - Economía Directa 13-10-2016

Hoy hablamos sobre las sorprendentes declaraciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) respecto a que son necesarios esfuerzos para repartir la riqueza y que la desigualdad social frena el crecimiento; analizamos por qué se producen estas declaraciones y a qué fenómeno obedecen. También hablamos sobre el estado de los tratados de libre comercio TTIP y CETA y pasamos revista a la gestión de Barack Obama que, ante su condición inminente de Presidente saliente, está recibiendo todo tipo de loas. Con Alejandro Inurrieta y José Luís Carretero, Conduce Juan Carlos Barba.

martes, 11 de octubre de 2016

Este otoño nos jugamos mucho.

Mucho. Sí, este otoño puede ser decisivo para nuestro futuro. La frase puede sonar excesivamente dramática. Pero este otoño puede abrir las puertas a un cambio político. Y no; no nos referimos a los posibles pactos para formar gobiernos, ni a lo que podría suceder en futuras elecciones. No. Se trata de ganar una de las batallas que tenemos abierta para defender la democracia.
Porque cada vez es más evidente que la democracia se encuentra secuestrada. Los rescates bancarios, las pérdidas de derechos laborales o los recortes de gastos sociales son ahora impuestos por los mismos que promovieron las políticas comerciales globales que justificaban la 'mercantilización' de todas las facetas de la vida. Un modelo de comercio sin democracia que ha concentrado el poder corporativo, ha devastado el planeta y ha dejado nuestra soberanía al servicio de las grandes empresas.
Y este otoño tenemos la oportunidad de cambiar las tornas. Porque podemos detener las negociaciones sobre el TTIP, el tratado comercial que negocian la Unión Europea y Estados Unidos. Un tratado que comenzó a negociarse en secreto y que la presión popular obligó a sacar a la luz. Un tratado que ha ido acumulando rechazo ciudadano al poner el lucro de las grandes empresas por encima de los derechos de las personas. Un tratado que se encuentra renqueante gracias al esfuerzo colectivo de millones de mujeres y hombres que han creído que solo se pierde aquello por lo que no se lucha.
Este otoño también se puede impedir la ratificación del CETA, el tratado comercial ya negociado entre la Unión Europea y Canadá. Un tratado cuya falta de información ha sido mayor aún que la del TTIP y que incluye las mismas concesiones a los grandes capitales que el de EEUU, razón por la que cada vez se encuentra más en entredicho.
Este otoño la población europea y norteamericana puede conseguir que ambos tratados pasen a la historia. No es una quimera. Al contrario, ahora mismo, es una victoria alcanzable. La presión ciudadana internacional se está mostrando lo suficientemente eficaz y coordinada como para asestar un golpe en la línea de flotación del modelo comercial imperante. Y entre sus grietas, se pueden materializar nuevos paradigmas.
No pecamos de ilusión vana. Sabemos que el mero hecho de derrotar estos tratados no supone un cambio inmediato de modelo. El día que se anuncie la ruptura de las negociaciones del TTIP no se desharán los recortes, ni se derogarán las últimas reformas laborales, ni los intereses privados desaparecerán de la sanidad. Tampoco habrá un reparto instantáneo de la riqueza o del trabajo. No será el día en que el cambio climático deje de ser un hecho, desaparezca la violencia machista o se evapore la deuda con los mercados financieros para poder aumentar el gasto social. No. Pero esa noche quienes tratan de obtener beneficios a costa de los derechos del resto de las personas dormirán sabiendo que su poder tiene un límite, el de la ciudadanía activa y organizada. Habrán escuchado el grito de liberación de quienes quieren un modelo de desarrollo más solidario, justo y con respeto ambiental. Sabrán de la fuerza de quienes creen que la libertad de las personas debe prevalecer sobre la de los grandes capitales. Comprenderán algo tan sencillo como que los pueblos deben decidir democráticamente su futuro por encima de los intereses de las grandes empresas.
Sí, apoyamos que este sea un  otoño en resistencia. Durante todo el otoño se convocarán movilizaciones en Europa y América. Coincidiendo con la Semana de Lucha Contra las Causas de la Pobreza, muchas ciudades convocarán movilizaciones contra el CETA y el TTIP entre el 8 y el 15 de octubre. Desde aquí llamamos a la ciudadanía a acudir, a participar, a difundir. A demostrar que no se puede actuar impunemente al margen de las personas.
La lista completa de firmantes se muestra a continuación. Si deseas añadir tu firma puedes hacerlo aquí:
Ada Colau, alcaldesa de Barcelona
Adoración Guamán, profesora titular de Derecho del Trabajo en la Universitat de València
África Fernández Forné, médica
Agustín Moreno, activista de Asamblea Marea Verde Madrid, Mareas por la Educación Pública y Marea Ciudadana
Alberto Fraguas, Coordinador del Observatorio de Ecología Política de ATTAC Madrid
Alberto Garzón, diputado de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados y Coordinador General de Izquierda Unida
Alberto San Juan, actor
Alejandro Capuano Tomey, Coordinador de la Plataforma de Inmigrantes de Madrid
Alejandro González, coordinador de Amigos de la Tierra
Alejandro Sánchez, Equo, diputado de la Asamblea de Madrid
Àlex Guillamón Lloret, coordinador tècnic de Entrepobles/Entrepueblos/Herriarte/Entrepobos
Alfonso Clavería, diputado de Podemos en Las Cortes de Aragón
Álvaro Aguilera, secretario general del PCM
Amaia Pérez Orozco, economista y activista feminista
Ana Hernando, Asamblea Feminista
Ana Martín-Pintado Infantes, ATTAC Madrid
Anabel Sanz del Pozo, Feministalde
Andoni Corrales, diputado de Podemos en Las Cortes de Aragón
Andrés García López, estudiante
Ángela Rodríguez Martínez, diputada de En Marea Congreso de los Diputados
Àngels Varó Peral, profesora de secundaria, activista feminista
Anna Gabriel Sabaté, diputada del Parlament de Catalunya por la CUP
Antón Gómez-Reino varela, diputado de En Marea en el Congreso de los Diputados
Antonio Macià Vicente, auxiliar de enfermería, promotora de la Plataforma No al TTIP, CETA y TISA de Elche
Arantza Gracia, concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Zaragoza
Arcadi Oliveres, economista y miembro de Procés Constituent
Armando Ojanguren, activista social y militante de Solidaridad Obrera.
Arnaldo Otegi, EH Bildu
Arturo Martínez Pascual, Secretario Attac Madrid
Carlos Fernández Liria, filósofo y profesor de la Universidad Complutense de Madrid
Carlos González Arráiz, asamblea 15M del Barrio del Pilar
Carlos Quintero Jiménez, Consejo Ciudadano de Podemos Andalucía
Carlos Ruiz, ATTAC
Carlos Sánchez Mato, concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid
Carmen Molina, Equo, parlamentaria andaluza
Carmen San José Pérez, médica, diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid
Carolina Bescansa, responsable de la Secretaría de Análisis Político y Social de Podemos diputada de Unidos Podemos
Celia Mayer, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Madrid
Clara Alonso, responsable de comunicación política de IU
Cote Romero, Plataforma por un Nuevo Modelo Energético
Cristina Faciaben, secretaria de internacional de CCOO
Cristina Pina Gómez, Enginyeria Sense Fronteres
Cristina Rodríguez, diputada en Las Corts Valencianas
Cuca Hernández, ATTAC
Daniel Andrés Sobrino, Coca-Cola en lucha y Comité de empresa de Coca-Cola de Fuenlabrada
Daniel Geffner Sclarsky, médico, diputado por Podemos en les Corts Valencianes
David Carracedo Verde, diputado de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados
David Llorente Sánchez, diputado y portavoz de Podemos en Las Cortes de Castilla-La Mancha y militante de Anticapitalistas
David Peñafuerte Rendón, técnico de relaciones internacionales de la Universidad de Jaén, miembro del Consejo de Podemos Andalucía
Desiderio Martín Corral, Secretario de formación de la CGT Estatal
Elena García, concejala de Alagón
Elvira Cámara, Coordinadora de Ecologistas en Acción
Empar Pablo, secretaria de movimientos y redes sociales de Comisiones Obreras
Enrique Baeza Serna, vocal de Cambiemos Murcia
Enrique Quintanilla Alboreca, SETEM MCM
Ernest Urtasun, eurodiputado de Iniciativa per Catalunya Verds
Ernesto Alba, dirección federal de Izquierda Unida
Esther Gómez, concejala del Ayuntamiento de Madrid
Eva García Sempere, coordinadora del Área de Ordenación Territorial y Medio Ambiente de Izquierda Unida, diputada de Unidos Podemos
Eva Jiménez, concejala de Toledo de Servicios Públicos y Sostenibilidad por IU
Eva Solla Fernández, diputada de En Marea en el Parlamento de Galicia
Florent Marcellesi, eurodiputado de EQUO
Francisco Cantero, ATTAC-Madrid
Gerardo Pisarello, primer teniente Alcalde de Barcelona
Gloria Marín Sánchez, jubilada, activista feminista
Guillermo Lázaro, coordinador del Grupo Municipal de Zaragoza en Común
Guillermo Zapata, concejal del Ayuntamiento de Madrid
Helena Monforte Calvo, trabajadora social, Secretaría de la Mujer de CGT Teruel
Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CCOO
Ignasi Candela Serna, diputado de Unidos Podemos, Compromís
Ignasi Candela, diputado de Compromís en el Congreso de los Diputados
Inés Sabanés, concejala Ayuntamiento de Madrid
Iñigo Errejón, portavoz parlamentario de Unidos Podemos
Irene de la Cuerda, Secretaria de Acción Social de CGT Estatal
Ismael González, Dirección Federal de Izquierda Unida
Ismael Sanz, Secretario de Organización Provincial de Zaragoza de Izquierda Unida
Itxaso Cabrera, del Consejo Ciudadano de Podemos Aragón y diputada en Las Cortes de Aragón
Jaime Sánchez Barajas, Plataforma Antimilitarista de Madrid
Jaume Asens, Teniente Alcalde de Ciudadanía, Transparencia y Participacion del Ayuntamiento de Barcelona
Javier Barbero, concejal del Ayuntamiento de Madrid
Javier de Vicente Tejada, secretario de acción internacional de la Unión Sindical Obrera
Javier Guzman Carrillo director de VSF Justicia alimentaria global
Jesús Escudero González, miembro del 15 M Tetuán y  MEDSAP-Marea Blanca
Jesús Fernández Aguado, funcionario
Jesús García Usón, coordinador intercomarcal de Izquierda Unida y concejal de Tarazona
Joan Baldovi i Roda, diputado de Compromís en el Congreso de los Diputados
John Jairo Pineda Castro, grupo musical Che Sudaka
Jorge García Castaño, concejal del Ayuntamiento de Madrid
Jorge Luis Bail, diputado de Podemos-Alto Aragón en Común en el Congreso de los Diputados.
Jorge Suárez, Alcalde de Ferrol
José Ángel Miramón, concejal de Torres de Berrellén
José Antonio Pérez Tapias, miembro del comité federal del PSOE
José Luis Carretero Miramar, ICEA, Colectivo Burbuja y Solidaridad Obrera
José Luis Centella, secretario general del PCE
José Manuel Calvo, concejal del Ayuntamiento de Madrid
Jose Manuel Muñoz Póliz, secretario General de la CGT Estatal
José María González Santos, docente y alcalde de Cádiz
Joseba Asiron, alcalde de Iruñea, EHBildu
Josep Semente Moya, activista social Proces Constituent Tarragona
Joserra Becerra, Equo, parlamentario vasco
Juan Diego Botto, actor
Juan Hernández Zubizarreta, profesor de la Universidad del País Vasco
Juan Ponce, diputado en Las Corts Valencianas, portavoz adjunto del grupo de Compromís
Juanjo Álverez Galán, bibliotecario, militante Anticapitalistas
Juantxo Iturria Gallego, portavoz de Podemos en las Juntas generales de Gipuzkoa
Juantxo López de Uralde, coportavoz federal de Equo y diputado en el Congreso de los Diputados
Julia Martí Comas, Feministalde
Julia Tabernero, música y cantante de Tremenda Jauría
Justa Montero, Asamblea Feminista de Madrid
Kiko Veneno, músico
Laia Estrada Cañón, concejal de la CUP en Tarragona
Laia Pèlach Saget, concejal de la CUP en Girona
Laura Camargo, diputada de Podemos en el Parlamento balear
Leonardo Gabriel FErnández, grupo musical Che Sudaka
Lola Ruiz, activista de Asamblea Marea Verde Madrid, Mareas por la Educación Pública y Marea Ciudadana
Lola Sánchez, eurodiputada de Podemos
Luisa Barrios Clement, cuidadora, miembro del Consejo Ciudadano Municipal de Leganés
Mae de la Concha García-Mauriño, diputada de Unidos Podemos Congreso de los Diputados
Manolo Monereo, diputado de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados
Manolo Garí, activista, ecosocialista y economista
Manuel Lago Peñas, economista y diputado del Parlamento Gallego
Mar Grandal, Católicas por el derecho a decidir
Mar Rodríguez Gimena, Asamblea Antimilitarista de Madrid
Marcelo Expósito, diputado de En Comú Podem en el Congreso de los Diputados y miembro de la direccion ejecutiva de Barcelona en Comú
Marcos Alejandro Fernández, grupo musical Che Sudaka
Marcos Cal Ogando, diputado gallego en En Marea en el Parlamento de Galicia
Marià de Delàs Malet, periodista
María del Pilar Villarmín Chamorro, concejala de Tegueste, Unid@as por Tegueste
María Eugenia Rodríguez Palop, profesora de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III
Marian Beitialarrangoitia, EH Bildu
Marian Santiago, Marea Verde y Madrid en Transporte Público
Maribel Martínez Álvarez, portavoz de Zaragoza en Común
Marina Albiol, eurodiputada de Izquierda Unida
Mario Rodríguez, director ejecutivo de Greenpeace España
Marta Bengoechea, Concejala de Zuera.
Marta de Santos, diputada de Podemos en Las Cortes de Aragón
Marta Gómez, concejala delAyuntamiento de Madrid
Marta Prades, diputada de Podemos en Las Cortes de Aragón
Martí Caussa Calvet, Procés Constituent
Martin Ernesto Moze, H.I.JO.S Barcelona
Martiño Noriega, alcalde de Santiago de Compostela
Mauricio Valiente, tercer Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Madrid
Miguel Urbán, eurodiputado de Podemos y militante de Anticapitalistas
Mónica Oltra Jarque, vicepresidenta de la Generalitat Valencia  por Compromís
Nacho Escartín, diputado de Podemos en Las Cortes de Aragón
Nacho Murgui, gegundo Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Madrid
Nacho Vegas, músico
Nerea Ramírez Piris, Coordinadora de Ecologistas en Acción
Neus Pineda Devesa, concejala de Sí Podem Petrer en el Ayuntamiento de Petrer
Nuria Atienza, Juntera de Bizkaia por Podemos
Olga Rodríguez, periodista
Oskar Matute, EH Bildu
Pablo Bustinduy, diputado de Unidos Podemos
Pablo Carmona, concejal del Ayuntamiento de Madrid
Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos y diputado en Las Cortes de Aragón
Pablo Gómes Perpiñá, concejal del Ayuntamiento de Pozuelo por Somos Pozuelo
Pablo Híjar, concejal de Deporte y Vivienda del Ayuntamiento de Zaragoza
Pablo Iglesias, diputado de Unidos Podemos y Secretario General de Podemos
Pablo Jiménez, Izquierda Unida
Pablo Rochela, Consejo Ciudadano de Podemos Aragón
Paco Iturbe, divulgador ambiental y asesor del grupo En Común en la Diputación Provincial de Zaragoza
Paco Pérez, concejal del Ayuntamiento de Madrid
Paco Segura, Coordinador de Ecologistas en Acción
Pau Juvilla Ballester, concejal de la CUP en Lleida
Paula Quinteiro, diputada de En Marea en el Parlamento de Galicia
Pedro Caraballo Garrido, secretario General de Democracia Plural y Presidente de Honor y socio fundador de Nuevo Ágora
Pedro Santisteve, Alcalde de Zaragoza
Pepa Otálora Brocal, Asamblea 15M del Barrio del Pilar
Pepe Álvarez Suárez, secretario general de UGT
Piedad Sánchez, activista de Asamblea Marea Verde Madrid, Mareas por la Educación Pública y Marea Ciudadana
Rafael Valentín, secretario General del Sindicato de Enseñanza de Madrid de CGT
Raúl Camargo, diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid, militante de Anticapitalistas
Ricardo García Zaldívar, ATTAC España
Rocío Cruz Jiménez, metalúrgica, concejala en Leganés
Rommy Arce, concejala del Ayuntamiento de Madrid
Rosa Martínez, coportavoz federal de Equo y diputada en el Congreso de los Diputados
Roser Rius Camps, ilustradora y miembra de Procés Constituent
Rubén Ramos, concejal de Pastriz
Sandra Villa, activista de Asamblea Marea Verde Madrid, Mareas por la Educación Pública y Marea Ciudadana
Sergio Adrián Morales Cleves, grupo musical Che Sudaka
Serlinda Vigara, coordinadora del área de Antiglobalización, Paz y Solidaridad de Ecologistas en Acción
Sira Abed Rego, Dirección Federal de Izquierda Unida
Sol Sánchez Maroto, miembra de ATTAC y Vicepresidenta de la FEC
Sonia Farré, diputada del Congreso de los Diputados de En Comú Podem
Tania González Peñas, Eurodiputada de Podemos
Teresa Artigas, concejala de Movilidad y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Zaragoza
Teresa Gómez, Economía Sol15M
Teresa Rodríguez-Rubio Vázquez, profesora, diputada del Parlamento Andaluz y Secretaria general de podemos Andalucía
Teresa Sánchez Caldentey, concejala del ayuntamiento de Cartagena por Cartagena Sí Se Puede
Toño Hernández, Ahora Madrid
Verónica Castañeda, comunicadora
Verónica Rodríguez Fernández, concejala del Ayuntamiento de Xixon, por Xixon Sí se Puede
Xabier Benito Ziluaga, eurodiputado de Podemos
Xavier Caño, ATTAC
Xavier Domènech, portavoz en el congreso de los Diputados de En Comú Podem
Xose Manuel Pazos, alcalde de Cangas
Xulio Ferreiro, Alcalde de A Coruña
Yago Martínez Álvarez, coordinador del área  Antiglobalización, Paz y Solidaridad de Ecologistas en Acción
Yayo Herrero, ecofeminista, Ecologistas en Acción
Yolanda Díaz, diputada de En Marea
Yolanda Polo, activista
Yolanda Rodríguez, concejala del Ayuntamiento de Madrid
Yolanda Sancho, Consejo Ciudadano de Podemos Aragón