viernes, 25 de diciembre de 2015

Detrás de la noticia:cambio de decoraciones

(Me entrevista Eva Golinger. A partir del minuto 6).

En las elecciones generales de España hubo una considerable fragmentación del voto, por lo que se puso fin al bipartidismo y abre las puertas a un panorama político imprevisible. Dilma Rousseff, además de la fuerte recesión económica de su país, tiene que afrontar el juicio político para destituirla. Están a la vista los cambios en Mercosur con Mauricio Macri como presidente argentino.


jueves, 24 de diciembre de 2015

Ingobernables


24/12/15 · 0:48
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Leo en el periódico que hoy somos ingobernables. Ya era hora, la verdad. Qué ilusión. Tantos gobiernos y tantos recortes, tanta precariedad y tanto hastío nos habían llevado a un lugar de no retorno. El problema es –sigo leyendo en el periódico– que no sabemos qué pasará en los próximos meses. Porque no somos ingobernables porque no vayamos todos los días al trabajo o discutamos al patrón, ni porque hayamos decidido no obedecer, sino porque hemos votado fragmentado, incoherente. No hemos votado lo que debíamos, lo analice quien lo analice.
Recortadores, 'ruizes', héroes de la 'nueva política', tipos de tres duchas diarias,patriotas de varias patrias, van a tener que ponerse de acuerdo. Es cierto que es un cambio. Aunque, ya lo hemos dicho, no sabemos a dónde nos lleva. Entre otras cosas porque, desde siempre, a nuestro pueblo nos llevan, nunca vamos. A una gran coalición del bipartidismo , a la madre de todos los pactos alrededor del PSOE o a repetir las elecciones.
Somos ingobernables no porque hayamos decidido no obedecer, sino porque no hemos votado lo que debíamos
El caso es que, como espectadores, nos vamos a divertir. Vamos a ser ingobernables sentados en el sofá, que siempre es una ventaja. En Málaga más del 30% de la población vive en condiciones de empobrecimiento. Superan las 167.000 personas. Cerca de 60.000 hogares no pueden hacer frente a las facturas de suministros básicos. Lo denuncia la campaña Vivir Dignamente en Málaga, organizada por la Oficina de Denuncia y Derechos Sociales Kontrapunto.
El joven madrileño Alfon sigue en prisión por su participación en una Huelga General. Decenas, sino centenares, de trabajadores de los que tomaron las calles hace poco, para tratar de parar los desahucios y los recortes, han sufrido en sus carnes una represión desmedida, injusta y, en algunos casos, claramente antijurídica.
¿Hablarán de todo eso sus señorías al pueblo ingobernable? ¿O, más bien, ocultarán el desfile de los egos y las ansias del sillón, los problemas sociales de fondo? No olvidemos que el bipartidismo puede alimentar agazapado unos meses de tragicomedia para volver a ser la opción útil de unas nuevas elecciones.
Catalunya, además, es la sombra que también nos acecha. Sin solución para eso no hay solución para nadie. Pero tampoco nadie coincide en la solución para eso: ¿federalismo, quedarnos como estamos, referéndum, independencia? Para que la madre de todos los pactos se produzca se tienen que poner de acuerdo en esto. Y ese también es un asunto ingobernable.
¿Ocultarán el desfile de los egos y las ansias del sillón, los problemas sociales de fondo?
Ese es la medida exacta del final del glorioso “año de la recuperación”: devenimos ingobernables, pero sin acritud, sin malos modos. Vamos a tener circo para rato. Ya veremos qué pasa cuando la Comisión Europea se ponga a dar órdenes en serio y enseñe el objetivo de déficit y el plan de ajuste asociado. Entonces veremos quienes son, en ese parlamento ingobernable, obedientes, y quienes no.
Pero el caso es que a mí me hace ilusión eso de ser ingobernable. Aunque sólo sea una manera de hablar. Podríamos acostumbrarnos. Podríamos dedicarnos, en serio, a ello. Podríamos construir, en la realidad cotidiana, en los centros de trabajo, en las calles, un espacio ingobernable. Sin acritud, si queréis, pero ingobernable. Un espacio para un pueblo fuerte que se gobierne a sí mismo.
Tenemos culebrón político para rato. Veámoslo con benevolencia y sentido del humor, pero organizando en serio el futuro. La hora de los cambios reales ha de empezar por la construcción popular, y eso no se juega en el parlamento, sino en la vida real. Las cosas están cambiando, y ser ingobernables en algún sentido siempre es un buen precedente.
“Todo es caos bajo el cielo, la situación es inmejorable”, siempre y cuando el pueblo se ponga a prepararse y organizarse en serio.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Los programas económicos de los partidos - Economía Directa 18-12-2015

Hoy hablamos de los programas económicos de los partidos para las elecciones generales del 20d, la subida de tipos
 de la Reserva Federal, la falta de liquidez de varios fondos de alta rentabilidad -especialmente los asociados al fracking 
en Estados Unidos- y las primeras medidas económicas del Gobierno de Macri en Argentina. Con José Luís Carretero
 y Alejandro Inurrieta. Conduce Juan Carlos Barba.

Entrevista en FM La Boca.

Entrevista a José Luis Carretero del Instituto de Ciencias económicas y de la Autogestión
"Tras el 20D habrá que plantearse cómo reemerger los movimientos populares, pues sin ellos las estructuras reales de poder quedan a mitad de camino"



M.H.: En comunicación con José Luis Carretero desde Madrid. ¿Cuál es tu análisis respecto de las próximas elecciones en tu país el domingo que viene?
J.L.C.: Algo está cambiando y algo va a cambiar después del domingo 20 de diciembre cuando se lleven a cabo las elecciones. Se basa en el fin de una situación de bipartidismo absoluto entre el Partido Socialista (PSOE) y el Partido Popular (PP), con un gobierno con mayoría absoluta del Partido Popular, a un Parlamento mucho más fragmentado, con fuerzas emergentes por parte de la derecha de Ciudadanos y de lo que podríamos llamar la izquierda, aunque ellos eviten esta definición, de Podemos. Lo que marca es un cambio social que se ha producido al hilo del inicio de las movilizaciones del 15 de mayo de 2011 (15M) y que ha arrastrado consigo una transformación en el imaginario político de la sociedad, aunque se ha detenido también en un momento en el que no es lo suficientemente fuerte como para provocar un cambio real en el sentido de las estructuras reales de poder.
M.H.: La gran prensa de Argentina, por ejemplo Clarín, señala un repunte del primer ministro Rajoy que estaría en estos momentos encabezando las encuestas y daría a las otras tres organizaciones, el Partido Socialista, Ciudadanos y Podemos en una suerte de empate en cuanto a que hay pocas diferencias entre ellos.
J.L.C.: En principio la visión es esa, habría que ver también qué ha sucedido después del domingo pasado cuando se cerró el plazo legal para realizar encuestas, posteriormente lo que sucede es el debate televisivo entre Rajoy y el jefe de la oposición, Pedro Sánchez, representante del Partido Socialista, donde la verdad es que Rajoy salió muy mal parado.
M.H.: Qué raro porque es buen polemista.
J.L.C.: Sí, pero en el marco de lo que ha sido la política española durante los últimos treinta años, donde no se podían tocar temas sensibles. No estaba preparado para que le sacaran temas que se salen del consenso o para que se plantearan temas que se planteaban como acordados hace 30 años.
M.H.: ¿Cuáles serían esos temas?
J.L.C.: Lo esencial del ataque de Pedro Sánchez contra Rajoy estuvo centrado en el tema de la corrupción, lo llamó indecente, dijo que no tenía la decencia suficiente para ser Presidente y le fue sacando otros temas como la reforma laboral, que son problemáticos y que enganchan con las movilizaciones sociales que se han producido en los últimos años. No es que Pedro Sánchez realmente represente esas movilizaciones, todo el mundo sabe que no lo hace, pero aprovechó la ocasión para decirle a Rajoy un par de verdades que le hubiera gustado decir a cualquiera de los ciudadanos del país.
M.H.: En Argentina, cuando asumió el nuevo presidente Mauricio Macri, el enviado oficial de España fue el ex rey Juan Carlos. ¿Cuál es el punto de vista del pueblo español respecto de este personaje?
J.L.C.: El rey Juan Carlos acabó muy desacreditado en el último tiempo de su reinado, eso provocó su abdicación al trono. Lo que pasa es que ahora tenemos una España que implica un proceso de limpieza de la monarquía por parte del actual rey Felipe VI, que se asemeja al de la transición española que se hizo en los ´70. Va a haber alguna reforma constitucional, quizás no un proceso constituyente con todas las letras, pero sí alguna reforma aunque sea mínima de la Constitución, va a haber un lavado de cara de la imagen de la monarquía para presentarla ante la sociedad y está habiendo una serie de cambios muy rápidos, tanto hacia la izquierda como hacia la derecha. Se están dando una serie de cambios sociales que implican cosas tan contradictorias como que el tema de los desahucios (desalojos) se haya convertido en algo de lo que hablan los medios a todas horas o que en el otro extremo el estamento militar aparezca cada vez más en el marco de los medios y la opinión pública.
M.E.: ¿Cómo se entrecruzan en este marco electoral, con las propuestas de las diversas variantes, el problema de las nacionalidades, sobre todo de los presos políticos vascos y del movimiento por la independencia catalana?
J.L.C.: Son dos temas curiosos, en primer lugar Ciudadanos ha logrado emerger como fuerza política independiente centrándose sobre todo en el tema de la identidad catalana, ha sido una fuerza expresamente españolista, nace en Cataluña como tal, desde una postura que no es la del PP, pero que es más cercana a los sentimientos de lo que puede ser parte de la clase media e incluso de la clase trabajadora catalana, plantea la necesidad de mantener la unión de España.
Sin embargo, Podemos surge de perspectivas que vienen más de la izquierda, la solución que da al tema nacional implica el reconocimiento de la plurinacionalidad de España y, por lo tanto, implica abrir la posibilidad a los catalanes que han expresado en las últimas elecciones, una voluntad muy fuerte de tener otro tipo de enganche con España o incluso afirmar su independencia. Podemos plantea la posibilidad de que los catalanes tengan acceso a realizar un referéndum en el que se hable de la necesidad o no de permanecer en España. Hay que tener presente que esto sucede en un marco de una declaración de independencia previa, por la que los partidos que tienen la mayoría absoluta en el Parlamento catalán, han afirmado el inicio de un proceso que llevaría a la independencia de Cataluña en unos años.
M.E.: Te consultaba también por la situación de los presos políticos vascos, porque es un tema permanente pendiente y que las políticas tanto del PP como del PSOE han sido muy de derecha al respecto y desde aquí y a la distancia tengo serias dudas en que alguna de estas variantes exprese algún tipo de política radicalmente diferente.
J.L.C.: Exactamente, el problema fundamental con los presos vascos es que en este momento no forma parte de los temas a debatir en el marco de la campaña electoral. Quizás fuerzas nacionalistas específicas, como el movimiento de izquierda vasco plantea algún tipo de solución para estos presos, pero lo cierto es que en la actualidad ninguna de las cuatro fuerzas tanto las del bipartidismo como las emergentes plantean eso como una problemática realmente a resolver.
Creo que lo que está sucediendo es que desde la base de la idea de que se derrotó militarmente a ETA y que el desarme de esa organización es absolutamente irreversible, se está dejando morir un poco el tema. Hay que tener presente que el tema de la liberación de Arnaldo Otegi va a ser en breve y eso probablemente haga de revulsivo y plantee a nivel de actualidad nuevamente qué es lo que está pasando en el País Vasco con el proceso de pacificación, de negociación que se pudo abrir allí y si eso va a alguna parte o se ha dejado en una vía muerta que es lo que realmente ha pasado.
M.H.: ¿Algo más que quieras agregar?
J.L.C.: Simplemente decir que todo esto nace de una serie de transformaciones de la emergencia de una serie de movimientos sociales que en este momento están muy alicaídos. El tema electoral ha succionado la potencia, la fuerza y la energía de los movimientos populares y probablemente después del 20D habrá que plantearse cómo hacerlos reemerger porque sin esa potencia de los movimientos populares el cambio acaba quedando siempre a medias.

Este verano, en los locales de FM La Boca, junto a Mario Hernández

domingo, 13 de diciembre de 2015

Ante las elecciones: volver al pueblo

                (Publicado en el número 36 bis de la revista Trasversales: http://www.trasversales.net/36bis.pdf )

                El 20 de diciembre se celebran las elecciones generales. Las distintas fuerzas políticas aceran su propaganda, exponen a sus líderes en prime time, tratan de convencer a los indecisos, hacen gestos públicos intempestivos…
                Lo siento, y me gustaría equivocarme, pero nada parece que vaya a cambiar demasiado. Un Parlamento mucho más fragmentado. Fuerzas emergentes que, desde distintas perspectivas, buscan un hueco en la representación de la representación, en el teatro de los gestos homologados, en el ojo del huracán mediático que, sin embargo, se encuentra, en la realidad de este siglo pleno de bifurcaciones, bien lejos del poder real, que se juega en otro sitio.
                El movimiento popular ha intentado el asalto institucional de una manera específica. Vamos a ver el resultado. Podría haberse hecho de otro modo, es cierto, pero muchos de los que ahora lo dicen abandonaron sus prácticas y proyectos previos porque “este era el único camino”, al hilo de la brutal explosión mediática de las europeas. Veremos si se apoya al social-liberalismo o se practica la oposición. Veremos  que sucede. Se anuncia una mayor inestabilidad.
                Algunos creemos que el problema está en otro sitio. No en la astucia maquiavélica, ni en el significante vacío peronista, ni en la competencia del community manager. Ni siquiera en las apelaciones a la democracia o a las multitudes en red, el enjambre comunicativo, o a la base del partido, si la base sigue siéndolo de un partido jerárquico y sigue siendo base.
                La única opción hubiese sido encabalgarse en un proceso de movilización denso y profundo. La gente en las calles y las conversaciones enteramente transformadas. La reapropiación de la polis desde la práctica cotidiana delas clases populares. De hecho, lo que estaba sucediendo. Luego volvieron las apelaciones a la normalidad, a que alguien, con buena fe, muy capacitado y muy joven, resolvería nuestro problema.  A que la política es algo que hacen los demás.
                Esa es la cuestión esencial para la trasformación social: lo que no ocurre en las pantallas del televisor, lo que no suceden por delegación, porque nos pasa a nosotros día a día en el trabajo, en las calles, con la familia, en el ámbito personal y colectivo.
                Transformar es cambiar eso: la praxis y el sentido común corrientes. Eso implica un trabajo de educación popular y densificación social que se inició el 15 M y se abandonó después. Los movimientos sociales desfallecen, la clase obrera está autista, las conversaciones han vuelto a girar sobre lo de siempre, ¿alguien cree que en estas circunstancias va a derrumbarse el castillo que oculta y defiende a la oligarquía por una simple astucia muy oportuna?
                Después del 20 de diciembre habrá que empezar a trabajar de nuevo. Volver a la base social abandonada. A la vida económica, cultural, a los barrios y centros de trabajo. La acción política es (o debe ser, si pretende ser revolucionaria) acción pedagógica. Pero hay que entender, también, que una pedagogía de la liberación es una pedagogía de la participación y del diálogo. La clase se dota de su propia autoconciencia en las luchas y en sus debates propios, en las acciones y en los espacios donde comparte sentidos y recursos. La intentona política de la parte ilustrada de la clase media (que siempre se queda en intentona o en desengaño, precisamente por su pusilanimidad e inconsecuencia)  puede basarse en la identificación afectiva con un significante vacío, salvador y carismático; pero el cambio profundo, “de abajo a arriba”, que reclaman las clases subalternas, precisa de un pueblo fuerte y organizado, consciente y productivo, capaz de modificar la realidad sabiendo que lo hace y para qué lo hace. Precisa de un pueblo otro que el que hay, que se autogenere en una espiral de teoría y praxis sobre sí mismo y sus propias luchas.
                Vamos a ver los límites de un nuevo republicanismo populista que no se quiere identificar abiertamente como tal, pero que se dirige una y otra vez a los mismos callejones sin salida de su precedente histórico: cambiar sin asustar a los que mandan es imposible, cambiar sin empoderar a los trabajadores, también.  La alternativa es el cambio social desde abajo, y eso pone en cuestión los consensos más básicos de nuestro mundo político: el Régimen del 78 (que parece que finalmente va a sobrevivir, aunque se le dé una nueva capa de chapa y pintura), pero también el statu quo económico y el equilibrio de clases, justo el límite entre reforma y ruptura que marcó el devenir pantomima de la Transición pactada en los setenta.
                Toca, pues, después del día 20, volver al pueblo y a las calles, aunque algunos sean diputados y, por tanto, muy divinos. Toca reencontrar el sentido de las luchas, la estética de la muchedumbre en acción, las canciones de la resistencia y los aromas del populacho. Toca volver a hablar con la gente, o acostumbrarse al despacho, los que hayan llegado a él, e ir mirando si la puerta gira lo suficiente para estar colocados de por vida. Algunos tendrán que elegir entre arriba y entre abajo.
                Los y las que se finalmente se queden por aquí, tomando cafés y escribiendo cuartillas emborronadas entre  trabajadores de lo público, limpiadores, mujeres del pueblo, activistas y precarios de todo tipo y condición, volverán a lo de siempre: la construcción popular es la única llave del cambio real.

                José Luis Carretero Miramar.









sábado, 12 de diciembre de 2015

La cumbre del clima y las ocurrencias electorales - Economía Directa 11-12-2015

Hoy hablamos sobre la clausura de la Cumbre de París, un cierre que se producirá con unas rebajas muy importantes sobre las previsiones iniciales, y sobre la reunión entre los países del Golfo Pérsico donde discutirán sobre la producción del petróleo y la conflictividad en Oriente Medio. También hablamos sobre qué está detrás de fenómenos como que ciertos bienes salgan más rentables comprados a crédito que pagados al contado y los extremos absurdos que está alcanzando la búsqueda del voto de los mayores entre los partidos tradicionales. Con Alejandro Inurrieta, Jordi Llanos, Nacho Romero y José Luís Carretero. Conduce Juan Carlos Barba.

Charla en Guadalajara

Los próximos 11 y 12 de diciembre el local de CNT acogerá la presentación de la Asamblea Libertaria de Guadalajara con unas Jornadas donde se debatirá sobre las propuestas en materia de organización política y económica que se plantean frente al parlamentarismo y el capitalismo.