viernes, 26 de septiembre de 2014

El Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP), ¿debe importarme?

(Artículo originalmente escrito para el periódico "Solidaridad Obrera" de la CNT-AIT).

Revista Trasversales número 32 septiembre 2014

Otros textos del autor en Trasversales

José Luis Carretero Miramar
 es profesor de Formación y Orientación Laboral. Miembro del Instituto de Ciencias Económicas y de la Autogestión (ICEA).



¿Qué implicaciones puede tener para su salud, para su pensión, para su contrato laboral, un tratado internacional de esos que se firman en lujosos despachos entre gobernantes de distintas partes del mundo? ¿Debería preocuparle que sus supuestos representantes acuerden a sus espaldas y sin su conocimiento configurar áreas de “libre comercio” con otras potencias mundiales? ¿Le preocupa, de hecho, que a asesorar en esas negociaciones se invite a las grandes patronales, pero el texto de lo acordado se mantenga en secreto para la opinión pública hasta el último momento?
Descendamos a lo concreto: la Unión Europea está negociado, en estos momentos, un Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP, por sus siglas en inglés) con los Estados Unidos. El objeto del Tratado, cuyas negociaciones permanecen secretas y sólo conocemos por filtraciones puntuales hechas públicas por páginas web como Wikileaks o Filtra.la, es construir una gigantesca área de libre comercio entre dos de las grandes potencias económicas mundiales.
Se trata de derribar barreras legales, para que las empresas de ambas partes puedan actuar libremente en ambos lados del Atlántico, y obtener beneficios crecientes. Libre comercio, por tanto ¿por qué debería ser eso tan problemático? Sigamos descendiendo a lo concreto:
Lo cierto es que el “libre comercio” sin barreras sólo beneficia al más fuerte. Y es muy probable que a las poblaciones y los trabajadores y trabajadoras no les beneficie en absoluto. En la Unión Europea tenemos unas normas. Normas medioambientales, laborales, sanitarias, que, muchas veces, han sido el resultado de las movilizaciones sociales y la presión ciudadana. Libre comercio con quien no tiene esas normas, quiere decir, simple y llanamente, hacerlas desaparecer.
Por ejemplo, respecto a los temas laborales debería tenerse en cuenta que Estados Unidos no ha firmado algunos convenios de la Organización Internacional del Trabajo (O.I.T), entre ellos los relativos a las prácticas sindicales y al derecho de asociación de los trabajadores. Eso implica que sus empresas no están obligadas a respetar esas normas, y van a competir en “igualdad” de condiciones con las europeas en nuestro mercado ¿Cuánto tardará nuestro empresariado en bramar que es imposible hacer frente a esa competencia sin que nosotros, también, dejemos de respetar esos derechos?
Pero hay más cosas, muchas más cosas. En el ámbito ecológico, la Unión Europea afirma respetar lo que su legislación llama el “principio de precaución”. Esto es, que determinada práctica o actividad no se autoriza hasta que no se demuestra científicamente que no es nociva para el medio ambiente o la salud de los ciudadanos. Estados Unidos lo hace al revés: para que una actividad o producto se prohíba, debe demostrarse que es nocivo y dañino. Eso implica que, por ejemplo, los cultivos transgénicos en EEUU no sólo son legales, sino que no deben llevar siquiera ningún tipo de etiquetado que les identifique. Mucho nos tememos que, en esas negociaciones secretas a las que no podemos acceder, se abrirá la puerta de los mercados europeos a los transgénicos estadounidenses, junto a otros productos prohibidos a día de hoy en la Unión Europea pero no en Norteamérica, como la carne tratada con la hormona somatotropina bovina, o el cerdo tratado con productos que incluyen cloro en su composición.
De hecho, lo cierto es que la apertura de la agricultura europea a una competencia exacerbada con el campo norteamericano sólo puede terminar en una catástrofe para la primera. Tengamos en cuenta que, con una extensión territorial similar, Estados Unidos tiene 2 millones de explotaciones agrarias, y la Unión Europea 13 millones. Eso quiere decir que el agrobussines y la competencia capitalista están más desarrollados en el agro norteamericano, y que la agricultura familiar europea no será capaz de enfrentar la entrada masiva de productos producidos a una escala superior, y sin cumplir normas que son obligatorias en este lado del Atlántico.
¿Normas? Se calcula que son cerca de 30.000 los productos químicos que, en virtud del ya explicado principio de precaución, están autorizados en Estados Unidos, pero no en la Unión Europea. Productos que pueden tener efectos dramáticos sobre la salud humana: cáncer, esterilidad, diabetes, etc. Por eso no han sido autorizados.
Además, hay que tener en cuenta que es muy probable que en estas negociaciones se pretenda volver a poner en marcha la regulación del Acuerdo Internacional Anti-falsificación (ACTA) que el Parlamento Europeo echó atrás en 2012, y que procuraba favorecer los intereses de las grandes empresas farmacéuticas dificultando la producción y comercialización de genéricos. Empresas que también podrían salir ganando al aumentar la protección sobre sus patentes y limitar la legislación de transparencia sobre los ensayos clínicos, para facilitar la comercialización de los compuestos desarrollados en sus laboratorios.
Sectores enteros de la economía europea se verían afectados ante la competencia creciente frente a quienes no tienen que respetar las mismas normas que ellos: la industria cárnica, la de los bienes de equipo, la siderometalurgia, los abonos, o el bioetanol, se verán en dificultades, mientras actividades que las poblaciones denuncian como dañinas como la del fracking se verán facilitadas y ampliadas.
Pero el asunto no acaba ahí. Hay más cosas todavía.
La mayor parte de los Tratados de Libre Comercio de este tipo incluyen una cláusula concreta, la llamada cláusula ISDS, que permite a las empresas de un país firmante demandar al otro Estado firmante donde están llevando a cabo actividades, por incumplimientos del Tratado que puedan afectar a sus inversiones, frente a una Corte arbitral ad hoc.
Así, las transnacionales norteamericanas podrían, tras la firma del Tratado, demandar a cualquier Estado miembro de la Unión Europea, frente a la Corte Arbitral que se hubiera indicado en el Acuerdo, por los cambios legislativos, o por la falta de modificación de las leyes, que implicaran incumplimientos del Tratado en su perjuicio.
Normalmente estas demandas se sustancian ante organismos como el CIADI (Centro Internacional de Arbitrajes relativos a Inversiones) dependiente del Banco Mundial. El número de este tipo de arbitrajes en los que los Estados han sido juzgados por una institución que no se corresponde con su Derecho interno (y que, además, suele utilizar como Derecho aplicable los Tratados bilaterales, pero no el ordenamiento constitucional del Estado en cuestión, ni la normativa internacional relativa a los Derechos Humanos) se ha disparado en las últimas dos décadas. De 38 casos vistos ante el CIADI en el año 1996, se ha pasado a 450 en 2011.
Se trata de procedimientos extremadamente caros. Defender al Estado ante la Corte en cada caso suele costar un promedio de ocho millones de dólares, aunque se han dado litigios concretos en que el coste ha ascendido a los 30 millones. Los inversores pueden demandar a los Estados ante estos organismos, evitando los tribunales de los países donde se realiza la inversión, pero los Estados no pueden demandar a las empresas inversoras, quedando obligados a intentar vías jurisdiccionales más largas e inseguras.
De hecho, esto de los arbitrajes de inversiones es un gran negocio para algunos bufetes de abogados concretos. El 55 % de los procedimientos ante el CIADI han sido solventados por 15 árbitros con nombres y apellidos. Y resulta casi obligatorio que la actuación ante la Corte se realice mediante la asesoría de grandes despachos de letrados, que más parecen gigantescas multinacionales del Derecho.
Las tres mayores firmas de abogados dedicadas a este tipo de litigios han asesorado en más de 130 casos. Se trata de los bufetes Freshfields (Reino Unido), White & Case (EEUU) y King & Spalding (EEUU). Freshfields, por ejemplo, que ha participado en 71 casos en los últimos años, consiguió unos ingresos brutos en 2011 de 1820 millones de dólares, y unas ganancias por socio de 2,07 millones.
Las intrincadas relaciones mutuas entre la Universidad, estos despachos de abogados, las Administraciones públicas y las empresas inversoras, parecen justificar hablar, en estos casos, del fenómeno de las “puertas giratorias”, por el que los profesionales van cambiando de lugar con el tiempo, dentro del mismo negocio, creando una evidente confusión de intereses en favor de los más fuertes. Veamos algún ejemplo:
Podemos narrar como después de trabajar 17 años en el CIADI (el tribunal arbitral), Margrete Stevens se incorpora como abogada de parte al bufete King & Spalding, donde ya trabaja como letrado Guillermo Aguilar Álvarez, exasesor del servicio jurídico del Estado mexicano, cuando este estaba negociando su propio acuerdo bilateral de inversiones y libre comercio con Estados Unidos y Canadá (el llamado NAFTA).
O podemos hablar del letrado Karl Hober, del bufete alemán Luther (que informaba a los acreedores de bonos de deuda pública de Grecia en el momento más grave de su crisis para que demandaran al Estado heleno, sin participar en la reestructuración de su deuda, al estilo de lo que han hecho finalmente determinados fondos buitres con la deuda argentina), ex abogado de White & Case, que ha participado en más de 300 arbitrajes internacionales y, al tiempo, es catedrático de la Universidad de Uppsala.
Por lo tanto se trata de jurisdicciones caras, extremadamente favorables a los intereses empresariales, y que laminan los marcos jurídicos y constitucionales nacionales.
Por lo tanto, ¿debería de importarle que, finalmente, se firmara este Tratado? ¿Afectaría, de hecho, a su vida cotidiana?
Aunque parezca que hablamos de cosas inasibles, de fenómenos extremadamente complicados sólo para especialistas, de asuntos en los que usted y yo no podemos influir, lo cierto es que sí, Que debería importarle, porque ahí se juega gran parte de su futuro. Y usted debería de hacer o decir algo. Puede empezar por visitar la web http://noalttip.blogspot.com


domingo, 21 de septiembre de 2014

Cada día.

Cada día acumulo surcos en mi cuerpo, cicatrices en la palma de la mano, durezas en los sueños. Cada día recuerdo y anhelo. Cada día vibro, recordando tu luz, apostando a la aurora, dejando derramarse la energía entre mis dedos abiertos bajo el grifo. Cada día pienso que sería precioso morder tus labios, suavemente. sobre las ruinas de la Casa de Gobierno, sobre una montaña de billetes mutilados, sobre una nube de esqueletos de hedge funds y hojarasca de escrituras notariales. Cada día invento que, aunque no fuera tan precioso todo eso, y aunque estuviera escondido tras una bruma insoslayable, merece la pena respirar, temblar, vibrar, apostar, donde aún se puede escribir que cada mañana que pasa es la partera del futuro.
(J.L. Carretero)

martes, 16 de septiembre de 2014

Presentación de "La Autogestión Viva" en Castelló

El sábado 4 de octubre, a las 12.30, presento mi libro "La autogestión viva" en la Plaça de les Aules de Castelló, en el marco de la 3ª Mostra del Llibre Anarquista de Castelló, en la que va a haber muchas más actividades como las que podéis ver en el siguiente enlace. ¡Nos vemos por allí!
http://ateneuanarquista.org/mostra-del-llibre-anarquista-de-castello-2014/


lunes, 8 de septiembre de 2014

Londres propone mayor autonomía para Escocia si esta rechaza su independencia

Me entrevistan en el canal internacional RT en español.

Londres anuncia el desarrollo de un plan de mayor autonomía fiscal para Escocia si esta rechaza su independencia en el próximo referéndum. Según el ministro de Hacienda británico, la medida otorgará a Escocia más margen de maniobra en impuestos, poder de gasto y seguridad social. El anuncio se produce al poco de conocerse una encuesta que señala que por primera vez el 'sí' a la independencia adelanta al 'no'. La consulta popular está prevista para el 18 de septiembre.





miércoles, 3 de septiembre de 2014

Presentación de "La autogestión viva" en Cornellá

El próximo 11 de octubre, a las 18.30, presento mi libro "La Autogestión viva" en el marco de las Jornadas Libertarias por el 15 aniversario de la CNT-AIT de Cornellá. Aquí tenéis el resto del programa (sumamente interesante) y el cartel de las Jornadas. Espero verme allí con muy buenos compañeros y compañeras, y que tengamos un fructífero debate.
Dissabte 20 de setembre
18:00 Presentació del llibre “Anarquismo: Una introducción” de Dolors Marin a càrrec de l’autora.
19:30 Taula rodona sobre les col·lectivitzacions durant la Revolució Social al 1936, tant agrícoles com industrials i serveis. Participaran: Dolors Marin, Antoni Castells i Marciano Cárdaba.

Dissabte 27 de setembre
de 10:00 a 18:00 Torneig de bàsquet 3×3 organitza’t per la UGEL.
19:30 Concert a l’Escola Mediterrània amb: MCD + ARPAVIEJAS + FOE + MONSTRUACIÓN
Diumenge 28 de setembre.
14:00 Paella amb productes ecològics a càrrec de la Cooperativa La Paca
17:00 Cooperativisme en xarxa, xerrada amb Guifibaix i Eticom.
19:00 Xerrada amb la Cooperativa La Paca i amb Més fresques que un enciam.
Dimecres 1 d’octubre. Al Centre Cívic Garcia Nieto
19:00 Xerrada amb les companyes de “Cafè amb llet”, publicació sobre la màfia i la corrupció sanitària.
Divendres 3 d’octubre. (a l’Ateneu Popular de Cornellà)
19:30 Projecció del documental “Ciutat Morta” sobre el muntatge policial del 4F.
22:00 Sopar de pintxos
Dissabte 4 d’octubre
18:00 L’anarcosindicalisme a la pràctica. Taula rodona amb seccions sindicals de la CNT-AIT. (Secció de CNT a TMB, Secció de CNT a COMSA, Secció de CNT a Agites, entre d’altres)
Participarà la CNT-AIT de Zaragoza per explicar l’ocupació de local del Patrimoni Sindical Acumulat
Diumenge 5 d’octubre
12:00 Presentació del llibre “Un reflejo de la sociedad. Crónica de una experiencia en las cárceles de la democracia.” a càrrec d’Amadeu Casellas, l’autor. També participarà Maite, advocada de l’Amadeu.
14:00 Dinar d’aniversari
17:00 Presentació del llibre “Grupos autónomos. Una crónica armada de la transacción democrática”. A càrrec de l’autor Joni D.
18:30 Projecció del documental “GARI” (Grups d’Acció Revolucionària Internacionalista)
Divendres 10 d’octubre
19:30 Xerrada sobre la pujada del nazisme a Grècia i de l’autoritarisme de l’Estat Grec i projecció del documental: “Lets not live like slaves (No viurem com esclaus) sobre experiències d’autogestió a Grècia.
Dissabte 11 d’octubre.
18:30 Presentació del llibre “La autogestión viva: Proyectos y experiencias de la otra economía al calor de la crisis.” A càrrec de l’autor, Jose Luis Carretero (Madrid- Professor, escriptor i membre d’ICEA)
20:00 Projecció d’alguns curts i posterior xerrada/debat sobre: Construcció d’autonomia i autogestió al moviment zapatista. A càrrec de Monica Monroy, adherent a la sexta campanya.
22:00 Sopar/pica pica amb cantautor: Pedro Batalla
Dilluns 13 d’octubre.
19:00 Xerrada/debat Repensar l’anarquia, amb Carlos Taibo (escriptor i professor de Ciències Polítiques i de l’administració a la Universitat Autónoma de Madrid


Joventut i treball formatiu, què està passant?

(Versión en catalán de mi artículo "Juventud y trabajo formativo, ¿qué está pasando?", que podéis encontrar un poco más abajo. Gracias por la traducción a CGT-Catalunya).


Segons l’Informe Conjunt sobre l’Ocupació de la Unió Europea de 2013 la gegantesca crisi socioeconòmica que estem vivint s’ha encebat amb enorme cruesa en la joventut europea. Al setembre de 2013, l’Informe donava de taxes d’atur juvenil (és a dir, dels menors de 30 anys) que anaven del 7,7 % a Alemanya o el 8,7 % a Àustria, fins al 56,5 % a Espanya i el 57,3 % a Grècia. Al temps, s’afirmava que entre 2008 i 2011 la taxa de joves europeus de 15 a 24 anys que ni treballaven ni estudiaven havia augmentat en dos punts percentuals, fins al 12,9 %, xifra que en països com Xipre, Croàcia, Romania, Irlanda, Espanya, Itàlia i Bulgària, es trobava entre el 16 i el 23 %.

Enfront d’aquestes realitats les institucions dels països membres han respost amb contínues i, en molts casos, profundes reformes laborals, caminant en el deixant d’una creixent flexibilitat quant als acomiadaments i les condicions bàsiques de treball. Així mateix, s’han facilitat les formes de contractació temporal i a temps parcial en la major part dels països de la Unió, s’han introduït novetats entorn de la negociació col·lectiva que afavoreixen les aspiracions patronals, i s’han implementat rebaixes i congelacions de salaris que han implicat una evident pèrdua de poder adquisitiu dels treballadors.

Hem de tenir en compte que l’anomenat model europeu (o “model social”) de relacions laborals ja s’havia trencat abans de la crisi. La conformació del Dret del Treball com un dels pilars fonamentals, al costat de la democràcia parlamentària i l’Estat del Benestar, de les societats centrals del Continent ve sent desdibuixada en els últims decennis per processos paral·lels de flexibilització de les normes, desregulació, descentralització productiva, substitució de la negociació col·lectiva per la individualitzaci de les relacions de treball i conformació de nous marcs normatius funcionals a les necessitats empresarials.

El cor d’aquests processos ha estat estructurat en la forma de segmentació de la força de treball i dualització dels mercats laborals, mitjançant l’explosió incontrolada de formes de contractació “atípica” i precària (a temps parcial, temporal, en missió, específica per a col·lectius concrets…); els processos de descentralització accelerada sobre contractes i subcontractes, falsos autònoms, empreses de contractació temporal, etc.; la descomposició del model de gestió de les relacions laborals basat en la negociació col·lectiva i el contrapoder sindical; i la irrupció, cada vegada amb més importància relativa, de borses d’activitat més o menys desregulada frontereres entre el Dret del Treball i altres ordenaments connexos, com el treball para-subordinat o la formació ocupació, de la qual anem a parlar en aquest text.
Les anomenades “zones grises” són els espais fronterers entre les formes de treballar regulades pel Dret del Treball (i que, per tant, poden reclamar els drets i condicions que el mateix comporta) i les regulades per altres ordenaments distints. Un exemple paradigmàtic de zona grisa ha estat la constituïda per l’anomenat treball “para-subordinat”, un treball formalment autònom, i per tant aliè al Dret del Treball, però que es troba sotmès, en la substància fàctica de la realitat, als mecanismes de comandament d’una cadena de valorització empresarial concreta. Així, l’autònom contractat, per exemple, com transportista per una gran multinacional de la distribució, pot veure’s, al mateix temps, com un petit “empresari de si mateix” que té plena independència, i com un subjecte sotmès fèrriament als temps, les modalitats i les ordres derivades de l’organització client.
De fet, la contractació de treballadors com “falsos autònoms”, que manquen dels drets derivats del Dret del Treball per pagar-se ells mateixos les seves cotitzacions socials i figurar com empresaris individuals, però que en la realitat treballen amb plena dependència i alienitat respecte de les empresa suposadament “client”, ha estat una de les formes essencials que s’han expressat els processos de descentralització productiva contemporanis.
Això ha dut a una encesa disputa entorn de la seva regulació mitjançant instruments legislatius nous com la Llei de l’Estatut del Treballador Autònom del 2007, que institueix la figura del cridat “Treballador autònom econòmicament depenent” (TRADE) referida a l’autònom que, a més d’altres condicions concretes, tingui un 75% de la seva facturació anual amb un sol client i la regula amb una normativa que l’assembla (encara molt tímida) al treballador per compte aliè.
Doncs bé, la veritat és que en els últims anys assistim al ràpid desenvolupament d’una nova zona grisa, o més aviat a l’ampliació d’una zona grisa que ja existia des de fa algunes dècades, però que s’ha estès en la seva amplitud i en les seves narratives legislatives: la zona de ningú existent entre el treball i la formació.
Ens explicarem: si bé les beques universitàries i d’investigació han estat un mecanisme cada vegada més estès en les últimes dècades que ha permès utilitzar treball altament qualificat sense retribuir-lo ni associar-li els drets i les prestacions socials que li haguessin correspost conforme al Dret del Treball general, en els últims anys dinàmiques molt semblants estan disseminant-se pel conjunt social, arribant a a sectors de treballadors de qualificació mitja (cas de la Formació Professional) o pràcticament inexistent.
Així, al costat de les pràctiques purament acadèmiques i a les beques ofertes per tot tipus d’entitats, públiques i privades, perquè els estudiants i titulats realitzin un “primer contacte” (que tendeix a allargar-se i transformar-se en una forma més de precarietat) amb el món laboral, s’han popularitzat, també, altres tipus de pràctiques no laborals (és a dir, no protegides pel Dret del Treball), però desvinculades dels programes formatius de l’ensenyament reglat.
Si ens centrem específicament en el Dret espanyol, trobem la recent explosió de tots aquests tipus legislatius de pràctiques “no laborals”:
- Les pràctiques en empreses dels estudiants universitaris, emparades en el Reial decret 1791/2010 de l’Estatut de l’Estudiant Universitari, que han de tenir vinculació amb els estudis que s’estiguin realitzant, i han de configurar-se conforme a un conveni específic entre la Universitat i l’entitat que correspongui. Les mateixes poden ser retribuïdes o no. Si ho són, l’estudiant ha de ser donat d’alta en la Seguretat Social, de les mateixa manera que si tingués un contracte laboral per a la Formació i Aprenentatge, tret que no es té accés a la prestació per atur.
- Les pràctiques en les empreses dels estudiants de la Formació Professional reglada. Segons el Reial decret 1147/2011 d’ordenació general d’aquests ensenyaments, tots els cicles formatius de FP inclouen un mòdul de Formació en Centres de Treball (FCT) que consisteix en un període de pràctiques, normalment no retribuïdes, en una empresa del sector. Els nous tipus de FP que s’estan dissenyant i començant a implantar mitjançant programes pilot, com l’anomenada Formació Professional Dual (per als cicles de Grau Superior) o la Formació en Centres Treball ampliada (per als cicles de Grau Mig) augmenten enormement aquest període (fins a l’any de durada, normalment), amb efectes de restricció de les plantilles de professionals docents. La FCT de la FP Dual es retribuiria, en principi, de forma clarament precària en la forma d’una beca sense accés a protecció per part de la Seguretat Social. Aquests models (FP Dual i FCT Ampliada) estan sent provats amb diferents dissenys per diverses Comunitats Autònomes.
- Pràctiques no laborals en les empreses de joves aturats entre 18 i 25 anys, que posseeixin una titulació universitària o de FP o un certificat de professionalitat. Les empreses que ofereixin aquestes pràctiques han de subscriure un conveni amb el Servei Públic d’Ocupació competent. Tindran una durada entre tres i nou mesos. Es percep una beca del 80% del IPREM, i els becats cotitzen a la Seguretat Social estalvi per a l’atur.
Al costat d’aquestes formes de beques no laborals, subsisteixen i es popularitzen les formes de contractació precària vinculades a la formació en el sí del Dret del Treball. Ens referim als contractes de pràctiques (per als treballadors titulats o amb un certificat de professionalitat) o de Formació i Aprenentatge (per a qui no tinguin una formació reglada o equivalent, que els habiliti per a l’ofici en el qual van a començar a treballar). Formes de contractació que incorporen drets minvants per als treballadors (tant pel que fa a la retribució a cobrar, com en el que té a veure amb les prestacions de Seguretat Social) i una substància eminentment precària, i que s’han vist modificats en les últimes reformes laborals i en lleis connexes, per a facilitar i ampliar el seu ús, fins i tot respecte de treballadors que hagin superat l’edat juvenil.
Així mateix, l’àmbit universitari segueix replet de formes variades de treball de becaris d’investigació i semblants, alienes, en els seus primers anys, a la contractació laboral, i amb una erràtica regulació pel que fa a la Seguretat Social.
Així doncs, un nou mecanisme de precarització de l’experiència laboral assalariada s’està desplegant davant els nostres ulls, sota el paraigua de donar formació suficient als joves, mentre, al temps, es produïxen retallades i ajustaments en els sistemes educatius públics. Un mecanisme que permet, al temps, furtar a les estadístiques de l’atur una quantitat creixent de joves que no per això tenen un lloc de treball real (és a dir, amb drets), acostumar a la precarietat a les noves generacions, captant el cabal de coneixements i energies de la joventut per a transmutar-lo en plusvalor (en confluència amb altres dinàmiques com la legalització de les dobles escales salarials o l’ampliació dels períodes de prova en el contracte “per a emprenedors”), forçar als treballadors que encara tenen drets a una competència exacerbada que presenta com un problema generacional el que és una ofensiva patronal en tota regla contra el conjunt de la classe treballadora, i construir un marc salarial i de condicions de treball futur que pugui permetre edificar una Europa convertida en una plataforma competitiva en el mercat global d’espais funcionals per a la ubicació de les “maquiles” transnacionals o per a la valorització immobiliària i financera.
En aquestes condicions, l’experiència formativa, aliena al context de l’escola pública i la fonamentació pedagògica, perd profunditat, polivalència i sentit crític. S’està a l’albur d’un bon tutor (però podria ser dolent, ja que ningú l’ha format para ser-ho), s’aprèn únicament el referit a una estructura empresarial específica (a manejar un programari concret, per exemple, distint del de la competència), i es fomenta la interiorització de formes de relació intersubjectiva basades més en l’adaptació als humors empresarials que en la sana i seriosa professionalitat.
La joventut (i no només la universitària) encara una vivència laboral cada vegada més discontínua, làbil i disfressada d’experiència necessària per a la seva formació humana i personal. L’empresari “de si mateix”, la figura retòrica en la qual el món globalitzat vol que es subsumeixi la subjectivitat proletària, és responsable de la seva pròpia formació, el que implica obtenir-la més enllà de l’estructura institucional de l’escola pública, mitjançant l’exercici para-laboral, en condicions de precarietat, i normalment en la gran empresa.
Després d’uns anys agraït per l’emergent possibilitat de “formar-se”, el jove treballador pot començar a veure que aquesta roda, suposadament alliberadora, no té final, i que la seva única expectativa creïble és sotmetre’s a la precarietat contínua i a la impossibilitat d’edificar projectes de vida coherents.
Construir alternatives i contrapesos a aquest procés és una necessitat col·lectiva, una possibilitat problemàtica, però apressant, en la qual es juguen moltes tempestats del matí. Caldrà plantejar alternatives, com un salari mínim suficient i ampliat o la reversió de tot el procés de flexibilització laboral de les últimes dècades. Haurà, també, que plantejar-se l’inici d’un procés decidit de transformació social que, posant als treballadors en el centre dels llocs de presa de decisió empresarial i fomentant una economia social i ambientalment sostenible, permeti assajar una sortida progressiva del capitalisme.
José Luis Carretero Miramar, és membre del Instituto de Ciencias Económicas de la Autogestión- ICEA.